Afortunadamente no siempre sucede, pero tampoco es tan infrecuente como pudiera parecer. De hecho, es recomendable que tras realizar una reforma en un piso se cambie la cerradura de la puerta de la vivienda que ha estado en obras. El caso ocurrido en una promoción de viviendas de la calle de Cabañales, en la capital zamorana, juzgado ayer en la Audiencia, no es el primero que se denuncia ni será el último.
Es fácil hacerse con una copia de las llaves del piso en el que se ha estado trabajando, puesto que en los bloques de viviendas en construcción, cuando ya se han colocado las puertas de entrada, aquéllas permanecen en un lugar al que tienen acceso los trabajadores que llegan a la obra para realizar instalaciones de todo tipo, como la eléctrica en el caso del hombre enjuiciado ayer. Coger las llaves sin levantar sospechas para ir haciendo réplicas en beneficio propio no resulta complicado.
Igual de sencillo es cuando se ha tenido entrada libre a una vivienda para reformarla, por lo que se recomienda cambiar las cerraduras para evitar sorpresas como las que vivieron los dueños de las viviendas de Cabañales. Bien es verdad que en la mayoría de los casos los obreros contratados cumplen con los trabajos encargados de forma honrada y sin que quien les ha encomendado esas tareas tengan que enfrentarse a problemas de estas características.