J. H.
No están en vía muerta. Hay actividad después de la jubilación. Y existe, también, memoria de lo vivido y reivindicación de aquel pasado. Y, tal vez, sin proponérselo, es denuncia de esta realidad inane, de salas semivacías y soledades. Por eso la Hermandad Ferroviaria de Zamora -fue fundada a mediados de los cuarenta, y se halla integrada por 350 socios- inauguró ayer una muestra, en La Alhóndiga, integrada por más de un centenar de trabajos: maquetas de viejas locomotoras, antiguos faroles, banderines utilizados para ordenar la partida de trenes, pinturas? Y, con todo eso, el manto para la Virgen del Rosario (de Pereruela), trajes tradicionales, capas, mantones de ramo y seis mantillas españolas, bordados? «Es una muestra de las actividades que realizamos en los talleres», señala María del Pilar Sastre, presidenta de la asociación.
Las cuatro maquetas de locomotoras y varias pinturas, "a la cera", han sido realizadas en alambre por Aureliano Ramos, maquinista ya jubilado. Es la "insignia" de la muestra y de la Hermandad, y se halla situada en el centro de la sala. Los trajes regionales (de Salamanca, Sayago, Toro, zonas de Benavente y Villalcampo?) componen una buena parte de la exposición. El manto de la Virgen sayaguesa es obra de Cleve Rivera González y es, también, labor «de más de dos años, a ocho horas diarias», explica Sastre Nogueiras.