NATALIA SÁNCHEZ.
La cofradía de Jesús del Vía Crucis cerrará el farol con una cúpula para evitar que el nuevo mecanismo de iluminación, que estrenará el Martes Santo, se apague a su paso por el Puente de Piedra. No obstante para evitar que las ráfagas de aire impidan el funcionamiento de la luminaria situarán ya un cortaviento en la base del farol, según se indicó anoche el transcurso de la asamblea general ordinaria desarrolla. El coste de la tapa que ayer mostraron en hierro, pero que efectuarán en aluminio inyectado por el peso y el grosor, recuerda a las cúpulas románicas y está adoquinada, aunque algún hermano sugirió que «se reprodujera la cúpula de la Catedral».
La cubierta de la luminaria también portará un número para identificar a los hermanos, tras sugerir en el turno de ruegos y preguntas un cofrade algún mecanismo para controlar a los cofrades que una vez pasado el Puente abandonar el desfile. Y es que este hermano hizo hincapié en que «una vez cruzado el Puente hay una desbandada y se debe de controlar», aspecto sobre el que ahondaron más presentes en la asamblea; «es un problema de respeto», señaló otro. En este sentido el presidente de la Cofradía indicó que de acuerdo con la hermandad de Las Siete Palabras «se cotejarán las listas de hermanos para conocer qué hermanos salen para procesionar en ella», a lo que un cofrade pidió que sean los propios cofrades que desfilan en ambas las que se lo hagan saber a la directiva del Vía Crucis.
El coste de la innovación «rondará los 15.000 euros para unos 2.000» piezas, apunta el presidente de la Cofradía, Pedro García, que en varias ocasiones durante la reunión insistió en su deseo de no aumentar la cuota de seis euros.
Desde la directiva explicaron que se retorna al recorrido antiguo, bajando por Alfonso XII en vez de por la calle de Balborraz, «porque en la parte donde se estrecha (Balborraz) los niños se tropiezan». Además, el presidente indicó que desde la Junta pro Semana Santa le han concedido una subvención de 5.000 euros para el proyecto de cambio de iluminación. Sentenció que el Vía Crucis «destinará el dos por ciento de sus ingresos a Cáritas ya que la Diócesis destina el 1%» e informó de que Lili Pedrero había presentado su dimisión como jefe del paso de La Esperanza, tras más una larga dedicación a lo que la asamblea respondió con una ovación. García detalló que tras una reunión con los cargadores, y ante la falta de candidatos, según rezan en la normativa «el puesto ha pasado al cargador más antiguo, Antonio Pedrero Hernández».
El presidente de la Cofradía explicó a los hermanos el punto en el que se encuentra el proceso de independencia de la sección de la Esperanza y del Vía Crucis, «ahora el Obispado tiene en sus manos nuestro estatuto y el reglamento interno de La Esperanza».
Asimismo informó a los presentes de las reuniones mantenidas con Alcaldía por problemas con la banda de cornetas y tambores y refrendó el apoyo de la Cofradía a la idea de Resurrección de promover un voluntariado para poner en marcha un comedor social que «fuera gestionado por las cofradías» y en el que «tuvieran prioridad los hermanos jubilados que tienen unas pensiones bajas».