SUSANA ARIZAGA.
La empresa Valsan tendrá que volver a presentar la solicitud de regulación de empleo para sus 46 trabajadores ante el Juzgado de lo Mercantil, acompañada de «un informe económico de la Administración concursal», que debe «acreditar la urgencia» de tal medida, puntualizó ayer el juez. De hecho, la petición presentada hace unos días se ha denegado por «una cuestión formal», indicó el magistrado en referencia a la falta de esa justificación de la urgencia.
El expediente afectaba a todos los centros de trabajo de la constructora y se materializaba en la extinción de 29 puestos de trabajo y la concesión de un plazo de seis meses para extinguir el empleo a otros 17 trabajadores. De cualquier forma, la empresa y los sindicatos no llegaron a un acuerdo sobre la regulación de empleo. Valsan podrá presentarlo de nuevo, indicó ayer el titular del Juzgado de lo Mercantil de Zamora. Aexpensas de que se resuelva de forma definitiva la situación, el centenar de empleados que conforma el total de la plantilla de Valsan se encuentra de vacaciones retribuidas, según han apuntado fuentes próximas a la quiebra. Esta situación obedece a que la empresa ha cesado prácticamente su actividad y se mantienen únicamente abiertas las oficinas. Los empleados continúan percibiendo sus remuneraciones y se muestran tranquilos, a pesar de las circunstancias difíciles por las que atraviesa la constructora. En estos momentos los administradores del proceso concursal están llevando a cabo el informe económico sobre la situación económica de la sociedad y elaborando el listado de los más de cien acreedores para establecer quiénes tienen prioridad a la hora de cobrar.
14 quiebras en dos años
El Juzgado de lo Mercantil ha iniciado sólo dos procedimientos concursales desde que comenzó la crisis económica que sufre el país y que aún no está azotando de forma importante a las empresas de la provincia, según los sindicatos. No obstante, mantiene abiertos catorce procedimientos que afectan a empresas pequeñas que lo solicitaron entre los años 2006 y 2007. Se trata de pequeñas empresas de diferentes sectores, entre ellas Construcciones y Estructuras (de 2007); Residencial el Lago de Sanabria (que tiene concluidas prácticamente las obras de una residencia de ancianos en la zona y quebró en 2006); Transportes JMC (de 2007); la Alfa 21 (de 2006); y la estación de servicio de Fontanillas (de 2007), que mantiene su actividad.