TANIA SUTIL.
El proyecto del campo de golf previsto por el equipo de Gobierno Municipal en la carretera de Almaraz respetará toda la masa arbórea de la parcela, con una superficie total de 112,87 hectáreas de las que 80,5 irán destinadas al campo de golf.
El objetivo del proyecto de golf es «conservar, en la medida de lo posible, la orografía natural del terreno interviniendo en él sólo con los movimientos de tierra que sean estrictamente necesarios para crear un campo con personalidad propia integrado en el entorno paisajístico de la zona», explican los promotores de la iniciativa que impulsará un deporte en alza en toda España. Todos los árboles de interés dentro de la actuación serán respetados o replantados, además de potenciar la totalidad de la finca con nuevas plantaciones de masas arbóreas, con especies autóctonas que intervendrán también en el recorrido de juego. Para la selección de las especies que se plantarán en la finca se realizará un estudio específico botánico que analice tanto las condiciones climáticas como las especies autóctonas de la zona así como las evoluciones naturales de la región con el objetivo de impulsar la presencia de ejemplares que constituyan un alto grado de calidad vegetal.
La construcción del campo de golf en la carretera de Almaraz implicará la contratación de al menos 40 trabajadores de los que el 60%, alrededor de 25, serán zamoranos. Así lo contempla el proyecto de la infraestructura ejecutada por los promotores de las instalaciones, un documento en el que garantizan también que el 70% de las compras necesarias para la ejecución del proyecto se realizarán a proveedores locales. Un dato importante para asegurar la repercusión de la obra en la economía provincial desde sus inicios.
El campo de golf, junto con las instalaciones sociales y deportivas que se ejecuten en cada uno de los casos, supondrá para la promotora el desembolso de una cantidad de dinero importante, que asciende a 6.825.000 euros. El mayor porcentaje del montante global de la inversión lo asume el área para la práctica del deporte que popularizara Severiano Ballesteros, a la que se destinarán 4,8 millones. El desembolso restante corresponde al resto de las infraestructuras necesarias, como es el parking, la nave de mantenimiento, la maquinaria y la casa club, así como el coste de los proyectos y las licencias correspondientes.
El proyecto contempla una cancha de prácticas en la que se anexiona la escuela de golf; una casa club, en la que se incluirá una cafetería-restaurante, la tienda de golf, vestuario y zona de almacenaje de bolsas de palos; una urbanización aneja al campo de golf con 995 viviendas de diversa tipología, incluida la de protección oficial; y un embarcadero. La situación prevista para la ubicación de la casa club facilita la operatividad del conjunto de ocio y deportivo, y permite la cercanía de los hoyos de arranque y final de recorrido en su inmediato entorno. Desde ella se accederá de manera directa a la zona de prácticas, con el fin de facilitar la tarea a los deportistas y aficionados. El campo actúa como una zona de transición entre los distintos usos de suelo previstos en la mencionada intervención.
La finca, propiedad de la familia Correonero, se encuentra en un lugar que sus propietarios clasifican de «privilegiado y muy favorable» para la implantación de un campo de golf. La superficie se separa de en dos zonas diferenciadas. Por un lado, se encuentra la parte baja, muy plana y propicia para el paseo ya que la cercanía de la orilla del río le confiere ese carácter. La parte noroeste, por el contrario, es más abrupta desde el punto de vista topográfico, por lo que el recorrido de los hoyos se hará más técnico. Con estas dos zonas diferencias, el campo podrá albergar a todo tipo de jugadores sin importar el nivel que tengan ya que cada uno podrá practicar este deporte en la parte en la que se sienta más cómodo.
La finca, a 15 minutos de la capital, a 60 de Salamanca y a hora y media de Valladolid
Dos son las servidumbres a las que está sometida la actuación. Por una parte, las vaguadas existentes en la finca que, sobre todo en la época lluviosa, dirigen las aguas pluviales hacia el río Duero. En un principio, no está prevista la ejecución de actuaciones sobre las más importantes de forma que los drenajes naturales de la finca queden intactos.
El área de actuación se encuentra a ocho kilómetros de la capital, en una altiplanicie que baja desde la dehesa de san Julián hasta desembocar en las riberas del río. Se trata de una zona de regadíos gracias al Duero, si bien es cierto que la mayoría de los cultivos se desarrollan en la orilla sur del río, junto al núcleo urbano de Carrascal, frente a la zona de estudio en la orilla contraria. La parcela de golf tiene un perímetro muy geométrico en su parte oriental, ya que se trata de terrenos antes destinados a explotaciones agrícolas y muy irregular en su parte occidental debido a los accidentes topográficos que caracterizan a la cerca de la mencionada dehesa de San Julián.
La finca de Aldea Rodrigo tiene varios accesos posibles en función de la procedencia de los jugadores. La entrada más cercana es desde Zamora en dirección oeste tras quince minutos de coche. Desde Valladolid, con salida suroeste dirección a Tordesillas, la duración estimada es de una hora y media. Mientras, desde Salamanca, rumbo norte por la Nacional 630, en menos de una hora los jugadores charros accederán al futuro campo de golf.
Su cercanía al casco urbano de la ciudad de Zamora «dotará a las instalaciones deportivas y de ocio de un gran potencial de jugadores, por ser ésta una zona con una importante demanda de campos de golf puesto que la única oferta existente en la provincia es el campo de Villarrín, que cuenta con nueve hoyos», apunta los promotores del proyecto.
El diseño del campo situado en la carretera de Almaraz consta de 18 hoyos y «representará una oferta nueva y sin precedentes en Zamora, por ser ésta la única instalación de semejantes características». Completando al recorrido de dieciocho hoyos se diseñará una zona de aprendizaje compuesta por un campo de prácticas (conocido en el argot de este deporte, por su denominación inglesa, como "driving range"), una zona para ensayar los golpes definitivos ("putting green") y la práctica de los golpes de aproximación a la zona del hoyo, el green ("green de approach").
Provincias federadas
Avila
1.656 federados al golf (9,74% del total)Burgos
3.370 federados (19,82%)
León
1.789 (10,52%)
Palencia
1.052 (6,18%)
Salamanca
1.752 (10,30%)
Segovia
1.370 (8%)
Soria
776 (4,56%)
Valladolid
4.853 (28,54%)
Zamora
382 (2,25%)