J. H.
Lo revela "Camino de Iglesia", la publicación de la diócesis de Avila, en su último número: el proceso de la donación de reliquias de San Pedro Bautista -la mano del bienaventurado, que sufrió el martirio en Japón, y del Crucifijo «con el que el santo acompañaba su tarea misionera»- a la parroquia de San Esteban del Valle, localidad de nacimiento del religioso. Lo cuenta Cruz Hernáez, párroco de aquella feligresía. El obispo de Avila, Jesús García Burillo, presidirá hoy, lunes, a las 19,30 horas, la entronización «en la capilla del Santo de las reliquias, para ser cuidadas y veneradas como lo hacemos con la santa Cabeza», explica.
«Enterado» de la «supresión» del convento de las Concepcionistas Franciscanas, por el reducido número de religiosas que integraban la Comunidad, se lo comunicó al Vicario General abulense. Este, Abilio Blázquez de Francisco, y aquél formularon «una petición de donación» de las reliquias. La publicación reproduce la carta que el Vicario General de Zamora, Juan Luis Martín, dirigió el 6 de febrero a su homónimo de Avila. «En contestación..., he de comunicarle que, visto el deseo de las religiosas y que nada obsta en contrario, este Obispado estima oportuna esa donación» de reliquias Las fechas de la correspondencia epistolar reflejan el largo proceso de clausura del monasterio zamorano. Fue una medida que se analizó sosegadamente y que culminó tras dar medidos pasos.
La abadesa de la comunidad, sor María Natividad, participó el 16 del mismo mes al párroco de San Esteban del Valle: «Ya tenemos permiso de nuestro Obispo para entregarles las reliquias. Esta comunidad siempre pensó que, si algún día se llegara a cerrar el convento por falta de vocaciones», aquéllas «pasaran a la parroquia de fieles de San Esteban, tan devotos y fervorosos del Santo y que en ningún sitio mejor que ahí para darles culto y venerarlas con amor, como lo están haciendo con la Santa Cabeza». Todo eso se llevaba con la mayor discreción. Como lo que vino después. «La Junta directiva de la Cofradía de San Pedro Bautista, en representación de la parroquia», acudió el 10 de marzo a la capital zamorana «a recoger las reliquias». El acto, en el monasterio, fue «sencillo, pero muy emotivo». El documento de entrega refleja que los asistentes se reunieron «en la grada del convento». El texto recuerda «un acto similar», que se efectuó en 1891, «con ocasión de la entrega de la Santa Cabeza». Después se señala que la Comunidad de Concepcionistas Franciscanas da «gratuitamente la mano derecha del mismo Santo y el citado Crucifijo, y el cura párroco y los feligreses de San Esteban del Valle los reciben en nombre de toda la Parroquia, que le rendirá culto público con el deseo de que sirva para animar la vida cristiana de sus feligreses, que se sienten una gran devoción» por su paisano... La generosidad es cosa de obras.