CARLOS GIL.
Ocho mil zamoranos necesitados recibieron el año pasado la ayuda del Banco de Alimentos, una organización sin ánimo de lucro encargada de repartir los excedentes de la Unión Europea, además de recoger donaciones, fundamentalmente de empresas y fabricas, en forma de productos alimenticios. Los datos, correspondientes al pasado año cuando se distribuyeron 230 toneladas de ayuda, los mencionaba Rogelio Conde, el presidente del Banco de Alimentos de Zamora, poco antes de la entrega de un nuevo furgón donado por la firma Ebro-Puleva, que se produjo en un acto formal al que asistieron el secretario general del mentado grupo empresarial y de su Fundación, Miguel Angel Pérez Alvarez, el director general de la Federación Española de Bancos de Alimentos, José Antonio Busto y una amplia representación de instituciones (estaban, entre otros, la alcaldesa, Rosa Valdeón y la subdelegada del Gobierno, Josefa Chicote) y entidades zamoranas que luchan en favor de los necesitados.
En su primer año de funcionamiento el Banco de Alimentos de Zamora repartió más de 190 toneladas, al año siguiente, el pasado 2007, se llegó a las 230 y este año las previsiones apuntan a un incremento hasta llegar a las 350.
Las existencias del Banco proceden de dos vías. Por un lado, el Ministerio de Agricultura ha confiado en esta entidad sin ánimo de lucro la gestión y reparto de los excedentes de la Unión Europea que llegan a España. Por otra parte, el Banco recoge también alimentos donados, fundamentalmente por empresas y fábricas. «Generalmente suele ser mitad y mitad: es decir, el 50% corresponde a la Comunidad Europea y la otra mitad a la actividad propia del banco», indicó Busto.
El Banco de Alimentos de Zamora, que tiene un almacén en el Complejo de San Jerónimo de la capital, trabaja fundamentalmente con 14 tipos de productos no perecederos, como arroz, azúcar, leche y productos derivados o galletas.
«El destino final son las personas necesitadas, aunque el Banco no reparte los productos directamente a los beneficiados, sino que lo hace a través de entidades benéficas, ya que son ellas las que tienen un conocimiento más detallado de las personas que realmente pueden necesitar esta ayuda».
«Sería imposible para nosotros determinar quién necesita la ayuda, pero las entidades benéficas sí conocen prácticamente a todos. Y se lleva un control exhaustivo de la gestión de estos recursos», señaló Conde, quien constató la existencia de capas sociales con muchas necesidades.
La empresa Ebro-Puleva dona un nuevo vehículo para mejorar la logística
Miguel Angel Pérez destacó la «labor increíble» que realizan los bancos de alimentos «aunque la gente no los conoce mucho. Algunos tienen más fama y hacen menos». El representante de la Fundación Ebro-Puleva señaló que su empresa, del sector de la alimentación, mantiene una buena relación con los bancos y de hecho: «Todos los alimentos que por algún motivo no se pueden comercializar pero están perfectamente adecuados para el consumo, se lo damos a los bancos tradicionalmente». Además, la Fundación estableció unas ayudas en metálico de cien mil euros para Castilla y León y Andalucía y es precisamente esta financiación la que ha permitido la adquisición del nuevo vehículo para Zamora, que permitirá resolver problemas de logística. Busto indicó que los bancos de Castilla y León se pusieron de acuerdo para que las ayudas beneficiaran a las organizaciones con más necesidades. Esta Fundación tiene también otras líneas de actuación relacionadas con el tercer mundo, proyectos de inserción de discapacitados e intervención en zonas donde ha sido preciso cerrar fábricas de la firma.
Por su parte la alcaldesa, Rosa Valdeón alabó la labor que realiza el Banco de Alimentos, además de comprometer el apoyo municipal con este tipo de iniciativas, por ejemplo, promoviendo un voluntariado.