Visita al dentista

Cuidar tu boca es cuidar también al bebé que esperas

Ir al dentista durante el embarazo, sobre todo en el segundo trimestre, es básico para una buena salud

12.12.2012 | 12:27
Una mujer embarazada bebe un vaso de agua. Una mujer embarazada bebe un vaso de agua.

El doctor Juan Carlos Llodra, Profesor de Odontología Preventiva y Comunitaria de la Universidad de Granada y autor de la ´Guía sobre Salud Oral y Embarazo´, presentada por el Consejo General de Colegios de Dentistas de España, en colaboración con Lacer, advierte que "visitar al dentista - al menos una vez y preferiblemente durante el segundo trimestre del embarazo - debe formar parte de los cuidados que necesariamente debería seguir toda mujer para tener una buena salud integral". Al mismo tiempo, insiste en que tener una buena salud oral durante el embarazo tiene un impacto positivo tanto en la salud de la madre como en la del bebé.

Tener una correcta higiene dental, llevar una dieta equilibrada, así como evitar el tabaco y controlar la diabetes son fundamentales para tener una correcta salud oral y prevenir los principales problemas dentales propios del embarazo entre los que cabe destacar la caries que puede originarse por los cambios en la composición de la saliva, sobre todo al final de la gestación y durante la lactancia, y la gingivitis del embarazo, que afecta a entre el 60 y 75% de las mujeres. Además, la inflamación propia de la enfermedad periodontal puede verse agravada por los cambios vasculares y hormonales, pudiendo provocar también una tumoración benigna denominada "tumor de embarazo" que normalmente suele desaparecer espontáneamente después del parto.

Medidas preventivas

De esta forma, para tener una boca sana durante el embarazo y la lactancia, las medidas preventivas deben centrarse principalmente en el control de la caries, la gingivitis y el tratamiento de la infección aguda. Asimismo, ante una situación de dolor, infección, urgencia, caries o enfermedad periodontal, el Consejo General de Dentistas recomienda que el tratamiento no se demore como consecuencia del embarazo. En este sentido, el uso de amalgama o resinas compuestas utilizadas para tratar la caries no supone ningún riesgo ni para la embarazada ni para el recién nacido y los tratamientos no quirúrgicos para tratar la enfermedad de las encías son también seguros y efectivos.

Al igual ocurre con las radiografías que, aunque debe evitarse su uso en los controles rutinarios, no están contraindicadas siempre que se adopten una serie de precauciones necesarias como son proteger el abdomen y el cuello de la embarazada con un delantal y collarín de plomo.

En este sentido, hay que señalar que las radiografías digitales - cada vez más utilizadas en Odontología- emiten una radiación menor que las placas convencionales.

En cuanto al óxido nitroso, utilizado para la sedación del paciente, este tampoco representa riesgo para la salud siempre que el especialista adopte unas mínimas medidas preventivas.

En cuanto a la mayoría de fármacos requeridos para el tratamiento dental, incluidos los antiinflamatorios, antibióticos o anestésicos locales comunes también pueden utilizarse de forma segura.

Por otro lado, hay que señalar que las náuseas y vómitos que sufre entre el 75 y 80% de las mujeres durante los primeros meses de la gestación producen erosión del esmalte dental al 2% de las mujeres. Sequedad en la boca (xerostomia fisiológica) y movilidad dentaria son otras patologías que podrían presentarse.

En los recién nacidos

En lo que al recién nacidos se refiere, el Profesor Juan Carlos Llodra incide en que la caries sigue siendo la enfermedad crónica más frecuente en la infancia y, al tratarse de una enfermedad bacteriana infecciosa, es necesario tomar las medidas oportunas para prevenirla.

"En el 70% de los casos en los que se transmite la caries al recién nacido hay una relación genética bacteriana entre madre e hijo. Pero - además de la genética - también hay un riesgo muy elevado de transmitir las bacterias causantes de la caries a través de la saliva con hábitos como el de utilizar la cuchara del bebé para probar la comida, chupar el biberón o el chupete, y a través de los besos", apunta el doctor Llodra quien advirtió también de que "el contagio precoz producido por agentes cariógenos primarios (bacterias s. mutans y s. sobrinus) puede producir caries temprana en la infancia por lo que retrasar esta infección primaria contribuye a reducir el riesgo de desarrollar caries en el futuro".

Para prevenir este contagio, los dentistas recomiendan que los progenitores se sometan a los tratamientos restauradores necesarios así como llevar a cabo las terapias antisépticas y con fluoruro oportunas. Una correcta higiene oral y adoptar hábitos saludables ayudan también a prevenir la caries infantil. De esta forma, se recomienda limpiar los primeros dientes de leche después de las comidas con una gasa o cepillo pediátrico ultrasuave, y no dejar al bebe acostado con el biberón (salvo que contenga agua).

Enlaces recomendados: Premios Cine