MADRID
Los presos cubanos exiliados en España denunciaron ayer que aún no se sienten libres por encontrarse en un «limbo jurídico» al no tener ningún papel que acredite que ya no volverán a prisión, y que su excarcelación es una condición insuficiente para que la UE suavice su política hacia Cuba.
En una multitudinaria rueda de prensa en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid, seis de los disidentes aseguraron que nunca pedirán autorización para volver a su país y exigieron la puesta en libertad de los presos que no quieren salir de Cuba para probar la voluntad de cambio del régimen.
Omar Rodríguez afirmó que la insistencia del ministro Moratinos para que la UE levante la Posición Común «es algo inaceptable». Para ellos, su liberación es un «anzuelo» de Cuba y una «máscara» para que la Unión Europea suavice su política hacia la isla. La decisión del régimen obedece al hecho de que en septiembre Bruselas revisará su política hacia Cuba. De ahí que se comprometiera con el cardenal de La Habana a liberar a todos los presos en tres o cuatro meses. De manera unánime, exigieron que la dictadura libere a aquellos disidentes que se niegan a ser deportados a España y que quieren permanecer en la isla para defender sus ideas, especialmente a los enfermos.
«Si la voluntad es excarcelar a todos, ¿a qué esperan?» preguntó Ricardo González, dudando de si la intención de Raúl Castro es que estos presos sean «rehenes» utilizados como «tarjeta de cambio» . Con la llegada ayer de otros dos ex presos políticos cubanos a Madrid, el ministro Rubalcaba, afirmó que tramitará «lo más rápido posible» la concesión de derechos «equiparables a los de cualquier ciudadano español».