MADRID, EFE
EasyJet canceló ayer unos 80 vuelos, de los cuales 24 son con origen o destino en España, debido, en gran parte, al mal tiempo que afecta a varios aeropuertos europeos, además de que algunas tripulaciones llegaron al límite de horas permitidas por retrasos originados el lunes en Barajas. A Madrid siguen llegando pasajeros «atrapados» en Marraquech desde el domingo, sin vuelos ni información.
Según un comunicado de la compañía británica, las cancelaciones en España afectan a rutas de Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Málaga, Lanzarote y Alicante. De los vuelos anulados, 12 debían enlazar las citadas ciudades españolas con el aeropuerto de Liverpool, que se ha visto afectado por el mal tiempo. También por el mismo motivo, la compañía se vio obligada a anular los vuelos que conectan Alicante y Málaga con la ciudad inglesa de Manchester en ambos sentidos.
Asimismo, EasyJet ha suspendido otros vuelos que debían conectar el aeropuerto madrileño de Barajas con los de Londres-Gatwick -afectado por la nieve-, París-Charles de Gaulle, Amsterdam y Toulouse, tanto en los trayectos de ida como de vuelta.
No obstante, otras compañías aéreas que operan en el aeropuerto de Madrid mantuvieron ayer su programación, aunque no se pudieron librar de retrasos.
Por otro lado, la aerolínea recordó que en la ciudad marroquí de Marraquech quedan aún una veintena de pasajeros de un vuelo cancelado el domingo 3 de enero con destino a la capital española. También en este caso, EasyJet dijo que está haciendo todo lo posible por recolocarlos cuanto antes en otros vuelos. Sin embargo, los pasajeros denuncian que continúan sin recibir noticias de la aerolínea EasyJet y denuncian que el trato que están recibiendo es «malo». Según testimonios de afectados consultados por Efe, los viajeros se encuentran «agotados y con muchas ganas de volver a casa», después de más de dos días en los que apenas han recibido información ya que no han dispuesto de un interlocutor. «Para el hotel somos un muerto. Les estamos causando un problema y nos ponen malas caras, porque no somos clientes normales», explicó la valenciana María Arcas, quien añadió que la situación es tensa, ya que entre quienes permanecen varados hay incluso un niño de 19 meses. Los pasajeros afectados han recopilado correos y teléfonos para presentar una denuncia cuando se encuentren de regreso en España.