EL CAIRO / OVIEDO, AGENCIAS / CH. N.
La belleza milenaria de Nefertiti no descansa en paz. El plácido sueño de 3.400 años del que la sacó Ludwig Borchardt en 1912, cuando el arqueólogo alemán descubrió el busto de la reina egipcia en el Valle de Amarna, convirtió la existencia de la efigie en pesadilla, en un constante ir y venir, de museo en museo, disputa en disputa y sospecha en sospecha. Ayer la Gran Esposa Real de Akenatón vivió otra jornada azarosa. Mientras una revista italiana publicaba la recreación de su «auténtico» rostro, Egipto anunciaba que en un mes volverá a exigir a Alemania la devolución del busto.
La pieza que representa a Nefertiti, obra maestra del arte egipcio, se instaló en el Neues Museum berlinés al llegar a Europa, y allí se expuso hasta que Hitler mandó que la ocultaran en una mina de Turingia mientras en Berlín caían bombas. Los americanos la descubrieron y desde entonces se paseó por el Museo Egipcio, el Kulturforum y el Altes Museum, hasta que el pasado mes de octubre volvía al rehabilitado Neues Museum. Este mismo año, en marzo, un equipo de científicos alemanes había publicado en la revista «Radiology» el asombroso resultado de la tomografía por ordenador realizada al busto: bajo el estuco, Nefertiti ocultaba un rostro original más imperfecto. La reina tenía arrugas en los labios y en las mejillas, un defecto en la nariz y menos pómulos. Ayer, el equipo formado por el etnólogo italiano Franco Crevatin y por el popular maquillador Stefano Anselmo publicaba en la revista «Focus Storia» el resultado de su interpretación del rostro oculto de Nefertiti. Los hallazgos de los alemanes, reconstruidos con paciencia e imaginación dan como resultado lo que llaman la cara «verdadera» de Nefertiti. El maquillador detalló que sustituyó «las tonalidades de grises que aparecían en la tomografía con colores basados en el ámbar». Al final, el resultado es un rostro más suave y más dulce.
Recreaciones aparte, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, el arqueólogo egipcio Zahi Hawass, anunció también ayer que directivos del Museo de Berlín visitarán Egipto en diciembre próximo «para tratar sobre el busto de la reina Nefertiti».
El jefe del CSA dijo que los responsables del Museo de Berlín mostrarán documentos que aclararán si la pieza salió de Egipto de manera ilegal o no. Hawass adelantó que su país hará todos los esfuerzos posibles por recuperar el busto, si se confirma que salió de forma ilegal, tal y como aseguran algunos medios de comunicación, que insisten en un «documento secreto» con el que Borchardt «engañó» a los egipcios.