AGENCIAS.
Madrid, La 68 edición de la Feria del Libro arrancó ayer en el madrileño parque de El Retiro con el deseo de que las visitas y las ventas no se resientan por la crisis y con el tema de las nuevas tecnologías y sus consecuencias para el libro como debate.
La infanta Elena inauguró ayer la tradicional cita anual con la fiesta del Libro, acompañada por la ministra de Cultura, Angeles González-Sinde, quien visitaba por primera vez la Feria como ministra.
La ministra señaló a la prensa que tenía que volver para hablar más detenidamente con los libreros y ver los stand y las casetas con tranquilidad. «Cuando se inaugura la Feria para los libreros es un día muy importante y ellos confían que este año, de nuevo, las visitas sean muy altas y esperemos que también las ventas», explicó.
Respecto a la edición digital, que este año no estará todavía en la Feria, aunque sí en un debate a través de dos mesas redondas, organizas por el ministerio de Cultura, la ministra señaló que el libro «es irremplazable».
«La Administración y el Ministerio somos de los primeros en aprovecharnos de las ventajas de la edición digital porque algunas de nuestras publicaciones podrán estar a disposición de más personas que las publicaciones físicas. Pero creo que hay lectores para todo y lecturas para todo. Hay un espacio para el libro de papel tradicional, que es irremplazable, y hay otro espacio para el libro digital; en cualquier caso lo que importa es el contenido», recalcó. Por otra parte, el director de la Feria, Teodoro Sacristán, señaló que él es «optimista» y que cree que este año irá bien, pese a la crisis, porque la feria tiene vida propia. «Espero que toda vaya bien y que no nos resintamos, la Feria siempre ha ido bien, es una cita obligada y tiene potencia para atraer a mucha gente».
Respecto al tema de las nuevas tecnologías, Sacristán recordó que es un tema a debate, que está presente ya en todos lo foros, como pasó en el Congreso de Libreros y en el Liber, «pero, en todo caso –dijo–, no podemos hablar de libro digital, porque libro no es, sino de un instrumento de lectura».