MAITE BARRIO
Inmaculada Cañibano, directora gerente de Bodega Estancia Piedra, es la primera y única mujer que forma parte del pleno del Consejo Regulador. Lo hace como vocal del segmento de pequeñas y medianas bodegas junto a su compañero Luis Remesal, de la firma Rejadorada. Ambos fueron elegidos hace cuatro años, aunque ha sido recientemente cuando han podido tomar posesión del cargo, momento al que siempre conminó a la prensa para hacer declaraciones públicas.
-¿Tiene para usted alguna connotación especial ser la única mujer entre los doce vocales?
-No me he planteado nunca que fuera una mujer, como en nada de lo que he hecho en mi vida, porque cuando me planteo hacer algo pienso si puedo o no hacerlo, no si soy una mujer, creo que mujeres y hombres somos válidos para determinadas cosas en función de que podamos hacerlo. Si en el Consejo Regulador hubiera cuotas debería haber más de una mujer, aunque tampoco las necesitamos, yo creo que las mujeres iremos ocupando los puestos que queramos ocupar cuando queramos hacerlo, porque muchas veces somos nosotras mismas quienes nos ponemos barreras psicológicas, físicas o por comodidad.
-Luis Remesal, de Bodega Rejadorada , y usted tuvieron claro desde el principio su apoyo a Amancio Moyano para que repitiera mandato como presidente.
-Sí, primero porque pensamos que personifica a una bodega que es muy representativa en la DO Toro, la cooperativa Covitoro, una bodega ya estaba aquí cuando hemos venido los demás y una bodega con muchas masa social que simboliza a muchos viticultores, con lo cual aúna lo que nosotros queremos que sea el futuro de la Denominación: que todos vayamos trabajando en el mismo sentido y que no se puede seguir hablando de bodegas y viticultores porque todos estamos en el mismo camino y porque la mayoría de las bodegas somos también viticultores.
-Sin embargo, la dicotomía se ha producido incluso entre las propias bodegas y me estoy refiriendo a las que están representadas en Fomentoro y a las que no.
-En cada sector, bodegueros y viticultores, hay tres segmentos distintos y si eso es así es porque hay seis intereses distintos, aunque al final hay uno común, por eso yo creo que este Consejo Regulador está muy bien representado porque estamos todos, están los dos sindicatos mayoritarios: COAG y Asaja, que representan a los grandes, medianos y pequeños viticultores, y también los representantes de las cooperativas, de las bodegas grandes y de las medianas y pequeñas, y vamos a poner sobre la mesa los pequeños intereses de cada uno en función del volumen de producción, pero luego están los grandes intereses, que son comunes a todos.
-Que son los de vender la mayor cantidad de vino posible, aunque el panorama está complicado.
-Claro, porque si no lo vendemos no se puede comprar uva y los viticultores no pueden venderla, pero sí es verdad que las cosas están difíciles, porque lo de la crisis económica generalizada no es nada para la crisis que tenemos en el mundo del vino, que viene de mucho antes, comenzó en los 70, pero en los últimos años se ha agravado mucho. Lo triste de ahora es que hay gente que no tiene recuerdos con vino; han cambiado tanto nuestras costumbres y nuestra forma de divertirnos que hay gente que nunca toma vino y te puedes encontrar una mesa con un cocido y sin un vaso de vino, de hecho España es uno de los países que menos vino consume, menos de la mitad que Suiza..
-Y dentro de este panorama, ¿qué radiografía hace de la DO Toro?
-Estamos es un momento muy difícil en todas las denominaciones y las hay que están mucho peor que nosotros, aunque los momentos de crisis siempre son buenos para hacer análisis y cambiar cosas. Me parece un buen momento para trabajar todos juntos, y no me refiero solo a viticultores y bodegas, sino a la sociedad en su conjunto, que debe mentalizarse de que la vid y el vino es una de nuestras fuentes de riqueza y si las bodegas van bien va a repercutir en todos los pueblos de la DO, porque si hay viñas seguirá habiendo gente en los pueblos, ya que se trata de un cultivo que requiere una atención continuada. Es decir, que no se trata solo de que creemos trabajo para nosotros mismos, sino que hay otras muchas cosas que pueden crecer.
-Se refiere al enoturismo.
-Si, es una de las cosas más importantes y precisamente en época de crisis es cuando el turismo de interior puede subir. Cuando alguien practica el enoturismo no pasa el día de una bodega a otra, si no que visita una y luego visita Toro, toma vinos, hace compras, come, se aloja, visitas otras industrias...., pero para eso tiene que existir todo esto, lo que quiero decir es que una ruta del vino no la crean un grupo de bodegas que se pongan de acuerdo, sino que una ruta del vino es todos eso, es una zona, y hay que trabajar en conjunto.
-¿De qué pie cojeamos?
-Creo que, en general, lo que nos falta es fe en lo que tenemos, la mayoría piensa que lo que tiene no es importante, que es más importante lo de los demás y pensamos más en lo que se va a beneficiar el vecino que en nosotros mismos. En Castilla y León somos demasiado independientes, trabajamos solos y cuando queremos hacerlo en conjunto te encuentras muchos obstáculos o piensan que te lo vas a encontrar y ni siquiera lo intentas.
-¿Cuáles son sus objetivos como representante de las bodegas de mediano y pequeño tamaño?
-Tanto Luis Remesal como yo tenemos clarísimo que estamos en el Consejo para representar los intereses de cuarenta bodegas, las medianas y pequeñas, y cada vez que va a haber pleno les mandamos un correo electrónico por si quieren hacer alguna aportación sobre los temas a tratar, ya que no tenemos porque opinar todos lo mismo, y hacemos igual para informar sobre los acuerdos adoptados. Vamos a obrar siempre en conciencia porque tenemos una responsabilidad grande no solo con las bodegas que representamos, sino con la zona a la que pertenecemos y con nuestros trabajadores, además, tenemos la ventaja de que no pertenecemos a ningún sindicato ni colectivo que nos vaya a decir lo que tenemos que votar. No hay que olvidar, por otro lado, que los vocales de Asaja que representan a los viticultores grandes también nos representan a muchos de nosotros, ya que, además de ser bodegas somos viticultores y votamos en este estrato.
Valladolid (1960)
Vallisoletana de origen zamorano -su padre es de Villalpando-,Inmaculada Cañibano hizo su incursión profesional en el mundo del vino en el año 1998 cuando comenzó a trabajar en la bodega Estancia Piedra, de la que actualmente es directora general, aunque en realidad afirma que no tiene «recuerdo alguno» en su vida «sin vino». Le avala una vasta formación: tres cursos de Filosofía, licenciada en Empresariales, Máster en Enología y Dirección de Bodegas, además de ser académica de la Gastronomía de Zamora. Está casada, tiene un hijo de 29 años y reside en Morales de Toro.