CIBELES

Toro ya celebraba encierros y espectáculos taurinos a finales del siglo XV

Rodríguez Puertas recorre en un libro la historia del coso de la ciudad

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Presentación del libro sobre la plaza de toros y la historia de la fiesta, en el Teatro Latorre. <br />
Presentación del libro sobre la plaza de toros y la historia de la fiesta, en el Teatro Latorre.
 Foto M. J. C.

M. J. C. El Teatro Latorre acogió en la noche del pasado jueves la presentación del libro «Plaza de toros de Toro. Historia de la fiesta de los toros», obra del médico toresano jubilado y aficionado a la Historia, José Antonio Rodríguez Puertas y del que se han editado un millar de ejemplares. Numerosos toresanos asistieron a este acto que se enmarca dentro de la Semana Cultural organizada por el Ayuntamiento para celebrar la reinauguración del antiguo coso, tras su remodelación.


El autor destacó que escribió esta obra con motivo de la restauración del coso y después de hallar «documentos históricos importantes» en el archivo de Simancas. Rodríguez Puertas aclaró que comenzó a escribir este libro hace ahora un año y que, además de realizar una investigación histórica sobre la fiesta de los toros y el antiguo coso, ha tenido que recopilar carteles, fotografías, programas de mano o entradas de festejos celebrados en la plaza.


Para explicar la historia de la fiesta de los toros en la ciudad, el autor se remontó al siglo XV cuando, como explicó, tuvieron lugar unas revueltas populares entre pecheros y caballeros porque «no coincidían en la manera de pagar los toros ya que los pecheros estaban obligados a pagar estos espectáculos». De hecho, Rodríguez Puertas destacó que en el año 1486 se aprobó un reglamento taurino por el que se empezó a regular «quien debía pagar los toros, la cantidad de animales que se debían lidiar en las corridas y otros detalles como quien debía levantar las talanqueras o poner los burretes, que no eran los carpinteros sino los porteros del Ayuntamiento».


Pero no sólo la reinauguración del coso, ha llevado al autor a escribir este libro ya que, según explicó, en su familia «ha habido raíces toreras» ya que, tanto su madre como sus tíos eran más conocidos en la ciudad por su apodo «los toreros», por ser propietarios de reses no bravas y que le permitieron «dar mis primeros pasos como caballista» y después disfrutar de la plaza de toros. Del remodelado coso, Rodríguez Puertas guarda gratos recuerdos como cuando se celebraba el sorteo de los toros en el denominado «patio del apartado» y que, como destacó, «casi era un rito sagrado».


Para el autor de esta obra, resulta «muy gratificante» poder contemplar la plaza de toros reconstruida «tal y como era o incluso mejorada» después de que en el año 1985 cerrara sus puertas tras ser declarada en ruina. En la presentación del libro también intervino el profesor Juan Carlos González Ferrero, autor del prólogo, quien aseguró que la primera obra de Rodríguez Puertas «es una historia de Toro en relación con los toros y con su casi bicentenaria plaza».


Destacó González Ferrero el «laborioso y meritorio» acopio de información realizado por el autor con el que explica en esta obra aspectos muy variados basados en documentos antiguos que, entre otras cosas, se refieren a «cómo, donde y en qué fechas se corrían toros en Toro a finales del siglo XV y comienzos del XVI» época a la que, según el autor, se remonta el festejo taurino más singular de cuantos se celebran en la ciudad, la fuente de vino. El autor del prólogo también subrayó que «el corazón de esta historia no son ni los orígenes de los toros en Toro, ni su plaza, ni su teatro, sino su gente, su amplia galería de personajes que durante dos siglos han sido los protagonistas de la fiesta de los toros».


Así, en esta obra, Rodríguez Puertas realiza un «pormenorizado relato» de las figuras célebres del toreo que han toreado en la plaza de toros como «Paquiro», que fue el encargado de inaugurarla, «Lagartijo», «Párraga», «El Gallo», «Antoñete», Antonio Ordóñez, Andrés Vázquez o el más célebre torero toresano, «Peterete». Además González Ferrero destacó que este libro relata tanto historias de figuras del toreo como de los aficionados aunque, como remarcó «si la historia de los primeros, interesa tanto a los taurinos de Toro como a los de fuera, la de los segundos importa a los de Toro porque la historia de estos taurinos metidos a toreros es, en realidad, nuestra historia, la de nuestros abuelos, padres, amigos, vecinos y, en algunos casos, de nosotros mismos».


Reflexionó el autor del prólogo sobre «porqué aún hoy están en pie la plaza de toros y el teatro Latorre» y porqué no sucumbieron a otros intereses como los del sector de la construcción. La respuesta es, para González Ferrero, que, como revela este libro, tanto la plaza de toros como el teatro «son nuestros porque en ellos está nuestra historia».


COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN DE ZAMORA |  LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD:  TARIFAS |  AGENCIAS |  CONTRATAR  
laopiniondezamora.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondezamora.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad 2009