M. BARRIO
El Juzgado de Toro procedió ayer al inicio del proceso de embargo de bienes a Pevafersa, en concepto de garantía, a fin de que se pueda ejecutar el pago de la deuda contraída por la empresa con un socio por la venta de sus acciones en dos sociedades participadas, Sicored y Sol Sayago. El demandante, Javier Valle, reclama a la firma de fabricación de placas solares 186.000 euros. Por su parte, fuentes de Pevafersa han explicado que decidieron no abonar la cantidad adeudada a Valle para cubrir con ese dinero la sanción de al menos 150.000 euros impuesta a Sol Sayago por haber talado sin autorización más de 300 robles para instalar un huerto solar en el término municipal de Villar del Buey. Los responsables de Pevafersa consideran que Valle es el responsable de esta acción punible por ser el administrador de la filial y, por tanto, entienden que es quien debe afrontar la multa, algo que le han reclamado judicialmente presentando una demanda.
La autoridad judicial se personó ayer en las instalaciones de Pevafersa en Toro para pedir la designación de bienes por valor de la cantidad reclamada por el demandante en concepto de garantía del pago. La empresa procedió a designar una planta fotovoltaica de 30 kw en el municipio de Navas del Rey, con la que considera se hace frente a la deuda. Pevafersa, según explicaciones de sus responsables, puede ahora vender la instalación para destinar el dinero a este fin. La empresa confía en venderla de forma inmediata ya que asegura que estas plantas tienen una importante demanda en el mercado y de hecho afirman que ya la tenían apalabrada con otra persona antes de que se produjera la resolución del litigio judicial.
Ambos litigios se suscitaron casi de forma paralela hace alrededor de un año cuando Pevafersa adquirió a Javier Valle la totalidad de sus acciones en la filial Sol Sayago, de la que siguió siendo su administrador, así como un 10% del accionariado que poseía en Sicored, donde mantiene actualmente otro 15% -Pevafersa ostenta en la actualidad el 70% de la acciones y el 15% restante pertenece a los hijos de la fallecida Julia Fernández Manso-. Por la misma época fue cuando Sol Sayago fue demandada por la Consejería de Medio Ambiente por haber procedido a talar 3030 robles, de los que más de 40 tenían un diámetro de 30 centímetros, tal y como ayer publicaba este diario. La firma fue sancionada y el pasado 9 de febrero fue confirmada la sanción de 150.000 euros que le impusieron. Según las explicaciones dadas ayer por Pevafersa a este diario, los responsables de esta empresa acordaron «dejar de hacerle efectivos a Valle los pagos correspondientes a su participación para poder cubrir con ese dinero la sanción».
Con tal fin, siempre según la información facilitada por la industria toresana, determinaron «hacer una reclamación de compensación ante el Juzgado», de tal manera que la empresa pudiera hacerse cargo de la sanción a cambio de la deuda contraída con el administrador de Sol Sayago por la compra de sus acciones. Sin embargo, señalan, «Valle se adelantó y presentó una demanda reclamando la cantidad adeudada». En concreto, éste reclama 93.000 euros por el accionariado de Sol Sayago y otro tanto por el de Sicored. Pevafersa afirma que el Juzgado ha desestimado la demanda reconvencional o «contrademanda» que presentaron dentro del mismo proceso judicial abierto por Valle para demandar a éste como responsable de la tala de árboles en Villar del Buey, con el fin de lograr una única sentencia. No obstante, señalan que ante esta decisión han abierto otro proceso judicial para seguir reclamando a Javier Valle los 150.000 euros de multa impuestos a Sol Sayago, de la que es propietaria única Pevafersa y el mencionado su administrador. Este diario intentó ayer infructuosamente ponerse en contacto con Javier Valle para conocer sus versión al respecto.