M. B.
Los portavoces elegidos ayer entre los nuevos integrantes del Consejo Regulador, a la espera de que se materialice la elección del presidente, quisieron hacer hincapié en la «unanimidad» mostrada por todos los vocales a la hora de enfocar la nueva etapa del órgano vinícola. «El sector en general pasa por una situación muy difícil y hay que aunar esfuerzos porque el objetivo, al final, es el mismo para todos, que es incrementar ventas o, si lo queremos ver de otras manera, incrementar beneficios o rentabilidad que redunde en beneficio tanto de viticultores como de bodegueros, ahí hay plena coincidencia», señaló Amancio Moyano a respecto. En cuanto a la adaptación del reglamento, asunto pendiente de resolver desde hace cuatro años, Moyano reconoce que hay «cierta discordancia en algunos puntos y se tratará de salvar lo mejor posible», pero apostilla que «no son tantos, cuatro cinco, ya que hay que recordar que en la legislación tanto europea como nacional o autonómica muchas temas están ya marcados y tampoco deja mucha maniobrabilidad». Estos aspectos pasarían por asuntos como el riego del viñedo, el marco de plantación, la introducción de nuevas variedades de uva y nuevas prácticas enológicas, así como el incremento de los rendimientos en menor medida. Al respecto Moyano puntualizó que se tendrán que «ver los antecedentes que hay y se estudiarán», pero no cree que sea «nada traumático».
Por cierto que respecto a su candidatura a la presidencia, anunciada públicamente por Covitoro y Coag, sindicato agrario que la respalda, Moyano dijo que no fue presentada ayer a la espera de que los vocales que han solicitado información la estudien y al respecto se ha remitido a la reunión que está previsto celebrar el día 3 de junio. Esto sí, previamente a la toma de posesión del nuevo Consejo, Moyano se despidió de los anteriores vocales -con quienes almorzó-, y, como presidente aún les agradeció «el trabajo desarrollado en estos siete años durante una época que ha sido difícil no solo por las circunstancias económicas por las que pasa el sector, sino por las locales, con una estabilidad bastante fuerte», a pesar de lo cual, añadió, «el Consejo ha cumplido sus funciones de control de calidad y de promoción del vino lo mejor que nos ha parecido y hemos podido, manejando el presupuesto que manejamos». Tanto el cese de los anteriores vocales como la toma de posesión de los nuevos se dilucidaron en sendos plenos del Consejo, a los que asistió también el funcionario representante de la Administración Regional y el técnico del órgano vinícola, Carlos Gallego, aunque ambos se mantuvieron fuera de la sala durante las tres horas de debate de los nuevos vocales.