M. B.
El vicepresidente de la Diputación, José María Barrios, y la diputada del área de Política Social, Maribel Escribano, acudieron ayer a la residencia Virgen del Canto, tal y como habían programado, aunque finalmente los diputados socialistas acordaron no asistir a la visita por entender que la presencia de un grupo numeroso si podía interferir en la rutina de los ancianos. Barrios, que afirmó que se habían enterado de esta decisión por la prensa, negó que les hubieran sido impedido una anterior visita, señalando que «lo adecuado era programarla para hacerla con todas las garantías, pues los residentes no tienen que sufrir ningún trastorno». Así, el vicepresidente acusó a la oposición de moverse por «interese políticos y mediáticos» y tildó de «paradójico» que «por un lado nos digan que no es competencia nuestra y por otro quieran que aumentemos el número de residentes».
En cuanto a la situación de la residencia, dijo que el «interés» de la Diputación es que los ancianos «estén bien atendidos» y que, precisamente el hecho de que la plantilla esté «sobredimensionada» conlleva que «tienen una atención superior a la de otras residencias». El centro cuenta con 140 plazas, de las que están cubiertas 86, así como con un número similar de funcionarios, a los que, por cierto, Barrios transmitió «tranquilidad» con respecto a sus puestos de trabajo. La Diputación está a la espera, según señaló, de que antes del 31 de marzo les sea entregado el estudio que está realizando una consultoría externa por encargo de la Junta para conocer «la viabilidad» del centro y decidir «si se puede llegar a un acuerdo» con el Ejecutivo regional «para poder ampliar las plazas» existentes. Los populares no han creído conveniente, por tanto, «cubrir las» actuales hasta que no tengan en sus manos el informe. Barrios desmintió que se estén concertando plazas con residencias privadas, puntualizando que «solo» mantienen «algunas muy antiguas» en centros de este tipo, así como a algunos ancianos en el psiquiátrico de Palencia, que no fueron trasladados a Toro por prescripción médica. En cuanto a la posibilidad de que el centro sea traspasado a la Junta, dijo que «no está abierto el debate» y añadió que hay un «momento de impasse» similar al que se vivió con el hospital provincial, cuya gestión se mantuvo «muchos años» por parte de la Diputación, pese a que no tenía ya las competencias en materia de sanidad.