M. B.
En su etapa como ministro de Fomento Claudio Moyano intentó llevar a la práctica una de las muchas ideas que generó y que contribuyeron al desarrollo de las comunicaciones de España: hacer llegar el canal de Castilla hasta Toro, localidad por la que fue diputado en las Cortes en tres ocasiones entre los años 1842 y 1868. No lo consiguió, pero sí logró crear y mejorar otras infraestructuras para el transporte en esta zona. Estos fueron algunos de las aspectos que más llamaron la atención de los alumnos que asisten a las clases de la Universidad de la Experiencia al escuchar la conferencia ofrecida recientemente por el catedrático de Educación Comparada e Historia de la Educación Leoncio Vega Gil. El profesor de la Universidad de Salamanca, a petición de la coordinadora del programa en Toro, Teresa de Pedro, el profesor de la Universidad de Salamanca acercó, a través de dos sesiones, al veterano alumnado la figura del insigne zamorano, en cuya figura ex experto y del cual el pasado año se cumplió el bicentenario de su nacimiento el 30 de octubre de 1809 a medio camino entre Fuentelapeña y Bóveda de Toro -su madre se puso de parto cuando se refugiaba de la francesada-.
«Claudio Moyano. Lugar y tiempos de memoria» fue el título de la conferencia en la que el zamorano Vega Gil desgranó la vida y obra de Moyano como abogado, «profesión que ejerció poco»; profesor universitario, etapa en la que, «se incorporó a un saber que estaba construyendo, la economía política, que tiene como fundamento el trabajo como fuente de riqueza frente ala tierra»; así como la política, a lo cual se dedicará «fundamentalmente» a partir de los 50.
Fue diputado por Zamora y Toro y senador vitalicio y mostró siempre «una gran preocupación por crear una red radial de comunicaciones», pese a que «no era ingeniero de obras públicas, como lo era su amigo Sagasta». Así, «se implicó directamente en la construcción» de las carreteras que unen Toro con Tordesillas y Fuentesaúco. Menos suerte tuvo su proyecto, pese al empleo que puso en ello, de que «el ferrocarril no llegara solo a Zamora, sino que llegase a Portugal por Alcañices hacia Braganza».
Lo mismo que ocurrió con su plan de prolongar el canal de Castilla hasta Toro desde Medina de Rioseco. «La idea de los ilustrados era que los cereales, que era la gran producción de esta tierra, tuvieran comunicación directa con el mar hacia Santander, y la forma de hacerlo era construyendo con un canal -que fue construid en los años 70 por el reformismo de Carlos III- para que pasaran los barcos», recordó el catedrático, quien, además, puso de relieve la «implicación incluso personal» que tuvo «en relación con los bancos de depósito, con los molinos, con los préstamos, con toda la ayuda a la producción cerealística» en Toro.