M. B.
El Ayuntamiento de Toro está procediendo a renovar totalmente la arena del parque de San Francisco y también está previsto llevar a cabo esta medida en el recinto que existe en el barrio de Tagarabuena, según han confirmado fuentes municipales. La medida llega justo un año después de que madres de la localidad llevasen a cabo la recogida de firmas para solicitar la mejora del primer parque mencionado, el más amplio y el más utilizado de Toro. Dentro de estas mejoras pedían precisamente de manera especial al arreglo de los columpios o mobiliario infantil, así como la sustitución de la arena, ya que denunciaban que se encontraba llena de suciedad hasta el punto de que habían aparecido animales muertos.
Así las cosas, ayer comenzaron las labores de retirada de la gruesa capa de arena que cubre el recinto donde se encuentran los columpios, tras lo cual se procederá a rellenarlo de nuevo con grava fina procedente de extractoras cercanas, según han explicado las mismas fuentes. La labor está siendo realizada por un nutrido grupo de operarios, parte de los cuales han sido contratados a través del Plan de Convergencia de la Junta y también están actuando cuatro internos de la residencia de enfermos mentales de Intras a través del convenio que esta fundación tiene suscrito con el Ayuntamiento para la realización de prestación de servicios en el área de Parques y Jardines. La climatología reinante en el día de ayer propició que la plantilla al completo de este área municipal pudiera centrarse en estos trabajos, que se prolongarán durante varios días.
Según han explicado desde el Ayuntamiento, la arena de este parque se desinfecta cada año con «productos aptos» para este cometido y «cada dos o tres años» se procede a la sustitución del a grava por otra totalmente nueva. «Se cambia más que nada no porque tenga mucha suciedad, sino porque a fuerza del tiempo se vuelve casi tierra, muy oscura y, además, llega un momento que se envuelve demasiado con las hojas de los árboles», han señalado en este sentido. Precisamente la poda intensiva que se ha llevado a cabo recientemente en los árboles del parque ha llevado a la necesidad de proceder ahora a la renovación del material. La arena que es retirada se reutiliza, por otro lado, para rellenar algunos caminos agrícolas de los que se encuentran más cerca de la localidad. No obstante, de momento no se vierte la misma cantidad de grava que es retirada, sino que, como han señalado las fuentes municipales, «cada vez que se desinfecta anualmente se va añadiendo encima más arena». La última vez que se llevó a cabo esta tarea fueron empleadas casi cien toneladas de este material en diversos parques de la localidad, donde existen al menos una docena de recintos.