M. C.
El Hotel Juan II ha acogido una exposición de mantones de Manila, organizada por Esther Jiménez, quien también dispone esta exposición para su venta. Jiménez, procedente de Zaragoza, recorre diversas ferias de muestras, tanto la de su tierra natal, como otras, en Valladolid, Zamora... Además, cada año, desde hace ocho, vuelve a Toro en vísperas de carnaval, donde reconoce que ya tiene «clientela fiel», que espera su llegada para comprarle algún mantón o alguna mantilla, por lo que confiesa que «en Toro estoy muy contenta».
Respecto a sus mantones, Jiménez explica que son de seda natural y están bordados a mano en Sevilla, al igual que las mantillas, que son «preciosísimas». Y en cuanto a sus precios, asegura que van desde los 175 euros del mantón pequeño, a los 2.500 euros de los mantones más elaborados. No obstante, matiza que «siempre damos a pagar los mantones poco a poco».
Señala que, en general, los mantones que más gustan son el negro y el beige con colores, aunque en Toro «la gente no es tan cerrada como en otros sitios», y también vende piezas de todos los colores. «El mantón es una cosa muy chula», que no distingue edades, aunque indica que suele gustar más a partir de los 30 años.