M. B.
El presidente de la cooperativa Covitoro, Santos Calvo, ha dicho que con toda probabilidad no apelarán la sentencia del Tribunal Superior de Justicia que impide a Bajoz formar parte del proceso electoral para la renovación de vocales en el Consejo Regulador como cooperativa al no figurar ya como tal en el registro tras ser adquirida por otra empresa. Calvo valora «positivamente» la resolución judicial en la medida en que «acaba por fin con un proceso y se puede poner en marcha el Consejo Regulador», aunque cree que va a posibilitar que Fomentoro (asociación de bodegas particulares) ostente una mayor representación en el órgano vinícola, a través de dos entidades que, aunque están constituidas legalmente como cooperativas, «no representan lo que en su día se pretendía que representaran las cooperativas: el mundo rural y la gente que trabajamos en el campo y que estamos involucrados tanto en el sector productor como en el elaborador».
El presidente de Covitoro ha querido incidir en recordar que el origen de este asunto es una demanda presentada por Fomento, a través de Ceoe, en noviembre de 2006 para pedir la anulación de la candidatura presentada por Urcayl (Unión Regional de Cooperativas Agrarias), en la que aparecían como candidatos dos representantes de una misma coopertativa, en concreto el propio Calvo y Amancio Moyano, que se presentaban por Covitoro. Sin embargo, Calvo interpreta que la sentencia del TSJ «vuelve a decir que era una candidatura de pleno derecho». Para Calvo, está claro que la «intención» de Fomentoro al presentar la demanda fallada ahora por el alto Tribunal era «alargar en el tiempo» el asunto y «conseguir unos objetivos» como era que Bajoz «desapareciera». Una meta que, como reconoce, finalmente ha logrado, ya que el fallo judicial dice que no puede presentarse como cooperativa «por circunstancias sobrevenidas». Con ello, matiza Calvo, el TSJ «aclara», tal y como ellos querían, una sentencia anterior en la que se decía que el proceso electoral debía «retrotraerse» al momento anterior a la celebración de las elecciones, cuando Bajoz no había desaparecido como cooperativa, aunque ahora, añade, «nos dicen que, efectivamente, hay unas circunstancias sobrevenidas», como es su adquisición por otra empresa y su eliminación del registro de entidades cooperativas.
Reconoce el presidente de Covitoro, no obstante que les hubiera gustado «otro tipo de solución que nos hubiera llevado a lo que se tenía que haber conseguido en su día, que era una representación de los viticultores» en este estrato. Con el fallo judicial, dice, «han conseguido darle una oportunidad que no corresponde a Fomentoro, que no debieron ocupar nunca ese puesto». Pero, añade, «la democracia es así, permite esos teje manejes y hay que aceptarlo, porque todos estamos dentro de ella».
En cuanto a la posibilidad de apelar prevista por la ley, dice que lo están «valorando», aunque finalmente se inclina hacia no recurrir, ya que entiende que ello sería «alargar aún más la situación» y lo que quieren remata, es que «todo esto funcione, porque todos vivimos de la viña y del vino».