M. B.
La fuerte helada registrada en la madrugada de ayer y con ello el endurecimiento del terreno hizo que los remolacheros de la zona se lanzasen a cargar remolacha, lo que provocó que se generasen hasta quince filas de vehículos en la azucarera para hacer entrega de la raíz, es decir, unos 150 vehículos.
Las continuas lluvias de las últimas semanas han impedido que los camiones y tractores pudieran acceder a las fincas, debido al mal estado del terreno, para cargar remolacha y, por supuesto, para el arranque.
Según la información facilitada por el responsable del sector remolachero de Coag, Fernando García, hasta la jornada de ayer la azucarera había recibido unas 475.000 toneladas de remolacha, lo que significa más del 50% del aforo previsto para esta campaña, en que finalmente se espera superar las 900.000 toneladas previstas inicialmente. Así mismo, hay arrancadas 50.000 toneladas, cantidad con la que, según afirma García, «se va a poder mantener la recepción», sobre todo teniendo en cuenta que la previsión meteorológica no augura lluvias para hoy. De todas formas habrá que esperar a comprobar lo que ocurre la próxima semana, ya que parece ser que se avecina otro frente.
La riqueza, por otro lado, ha descendido dos o tres décimas, lo que significa que se sitúa en los 18 grados, aunque se espera que la raíz que se extraiga a partir de ahora vuelva a procurar un incremento. Los descuentos, como es lógico a causa de las lluvias y de la presencia de barro, han aumentado tres puntos, situándose en el 12 por ciento. Los rendimientos se mantienen, mientras tanto, en las más de 100 toneladas por hectárea.