M. B.
Los operarios de la empresa Arcebansa iniciaron ayer los trabajos para el desarrollo de la primera fase del proyecto que conllevará la mejora de la Avenida Carlos Pinilla de Toro, el cual tiene como objetivo compatibilizar la mejorar la seguridad vial en la zona, el tráfico y la mejora del espacio urbano que ocupa, como explicó el concejal de Obras y Urbanismo, Fernando Caballero. La intervención está presupuestada en 738.000 euros y globalmente abarca la travesía de la ciudad entre los cruces de las calles Corredera y Capuchinos, la cual fue cedida al Ayuntamiento toresano por el Ministerio de Fomento.
La estadística sobre le intensidad del tráfico en esta avenida es lo que ha llevado a planificar esta actuación, puesto que, según ha manifestado al respecto Caballero, la intensidad de vehículos es «excesivamente alta» en este área. Así las cosas, se va a proceder al «mantenimiento de vías» y se «mejorarán sensiblemente los espacios destinados a los peatones». La intervención más importante se va a centrar en la acera sur y en su vía de servicio, ya que son las que «soportan el mayor tráfico de vehículos y peatones», según el edil. Así, se llevará a cabo la remodelación de la vía de servicios mencionada, de manera que será rebajada de nivel, en tanto que, como explicó el concejal, con las últimas actuaciones realizadas por el Ministerio de Fomento en esta zona se procedió a elevar «en exceso su cota» hasta el punto de que en determinadas áreas se encuentra por encima de la de la acera. También está previsto llevar a cabo la demolición de las aceras para ejecutar su reforma integral y proceder a su ensanchamiento, lo cual se podrá llevar a cabo restando terreno a la vía de servicio, de manera que se «se compatibilizarán los estacionamientos con aceras más amplias y seguras».
Dentro de esta actuación concreta del proyecto, las aceras tendrán una anchura mayor en los cruces con otras vías, con el fin de «evitar los estacionamientos en sus inmediaciones y permitir una mejor visibilidad para peatones como y vehículos». Las aceras, por cierto, van a ser recubiertas con un pavimento de baldosa granallada antideslizante. Así mismo, se habilitarán accesos para los peatones de movilidad reducida.
En cuanto a la calzada central, se va a extender una nueva capa de rodadura tras eliminar la actual, cuya fresadura, como subrayó Caballero cuando presentó el proyecto, está «seriamente dañada». Este incluye también a construcción de una rotonda nueva y la habilitación de pasos de peatones en las inmediaciones del centro de salud, con lo que se cumplirá un doble objetivo: la mejora de la «permeabilidad» de la travesía» y evitar que los peatones tengan que trasladarse hasta las otras rotondas ubicadas en los cruces de Corredera y Capuchinos para poder cruzar la vía. Caballero ha destacado, así mismo, dentro del proyecto, la construcción de un nuevo colector que recogerá las aguas pluviales de todo este área y que pondrá fin al problema de inundaciones que existe en la zona. Esto será posible porque el caudal del colector principal se verá disminuido y se evitará que «entre en carga».
Por último, también se crearán zonas ajardinadas en las medianas, para lo cual será instalado un sistema de riego automatizado, y se va a instalar un nuevo alumbrado público y una nueva señalización direccional y viaria.