M. C.
Una visión en blanco y negro de la vida que ha encontrado en sus viajes es lo que ha presentado el joven toresano Tomás del Bien Sánchez en su exposición de fotos, que ha tenido lugar en la Feria de Arte Independiente de Madrid (FAIM), entre los días 19 y 22 de noviembre. La veintena de fotos que Del Bien ha elegido para conformar esta exposición ha podido contemplarse en el madrileño Palacio de Congresos, ubicado en el Paseo de la Castellana.
Sus fotos reflejan momentos, rincones, detalles... de diversos viajes que Del Bien ha realizado por España, Francia, Praga o Budapest. Según ha explicado el joven fotógrafo, se trata de fotos que presentan temáticas variadas, «algunas tienen morfologías muy contrastadas, otras tratan de vivencias, de gente...». Todas las fotos han sido expuestas en un formato pequeño, «de tamaño folio», y se han realizado tan sólo siete reproducciones por foto.
Del Bien ha matizado que el blanco y negro es el color que más le gusta a la hora de tomar sus fotos, puesto que considera que de esta forma «la carga dramática de la foto es totalmente diferente». De hecho, tan sólo tiene en color las imágenes que «no tendrían sentido en blanco y negro porque son con colores muy vivos y contrastados». Comenta también que sobre todo le gustan las fotos de viajes, en las que puede retratar vidas, costumbres, experiencias, vivencias..., «aunque también me gusta hacer fotos que sean curiosas en cuanto a su composición, que impacten, con formas contrastadas, morfologías de terrenos...».
Asegura, no obstante, que no posee conocimientos técnicos, aunque esta falta la compensa «con la parte compositiva y creadora», un gran sentido estético que proviene de haber observado «miles y miles de cuadros». Por otra parte, reconoce que no le gusta utilizar las aplicaciones informáticas, ya que «falsean la relación entre el que ve la foto y el que la ha hecho», de forma que únicamente hace pequeños retoques, muy básicos, como el de textura, color o brillo, y es que afirma convencido que «mis fotografías son totalmente intuitivas».
A sus 24 años, este licenciado en Historia del Arte acaba de realizar su primera exposición fotográfica, aunque con este buen comienzo es más que probable que ésta no sea la última muestra de su arte que acerque al público. Además, tiene previsto mostrar esta misma selección de fotos en Toro durante las próximas fiestas navideñas.
Sin embargo, al mismo tiempo que se siente feliz por esta oportunidad de mostrar sus fotografías, y que vive este momento como un reconocimiento a todo el tiempo y esfuerzo que supone el realizarlas, también confiesa que no tiene la pretensión de hacer de la fotografía una actividad principal, sino que prefiere continuar con ella como un ocio. Y es que afirma que es algo que le sirve para «desconectar y relajarme», de modo que lo utiliza como una forma de «desconectar del mundo».