M. C.
Como un sentido homenaje al fotógrafo toresano José Luis de la Parra se vivió la noche del viernes la presentación del libro de poemas «La luz que acompaña al vino», del poeta Juan Manuel Calvo. Y es que el autor ha dedicado de forma especial los primeros poemas de su obra a su amigo Parra, para quien tuvo un recuerdo muy vivo, como el que demostraron todos los asistentes al acto. Entre las personas que se dieron cita en la Bodega Liberalia para compartir este recuerdo a Parra se encontraban su viuda, Pilar Pérez, y sus tres hijos, Javier, Álvaro y José Luis, así como varios poetas, entre ellos, Ángel Fernández Benéitez, Mª Ángeles Pérez, Jesús Hilario Tundidor, Esperanza Ortega, esposa de Gustavo Martín Garzo, y su hija Elisa, y también estuvieron presentes, entre otros, la cantante María Salgado, y el presidente de la Estación Enológica de Castilla y León, Pascual Herrera.
Juan Manuel Calvo recoge en su libro 90 poemas sobre el vino y sobre Toro, ciudad de la que muestra su paisaje exterior, pero también el interior, creando un poemario que «integra los elementos de esta tierra y conjuga mi amistad con Parra y con otros amigos». Reconoció que ha dedicado los primeros poemas de su obra a Parra, quien siempre le animó a publicar, puesto que «era un personaje peculiarísimo, pero como iniciaba tantas cosas a la vez, y luego ejecutaba poquísimas, nos enredaba a todos los demás». Además confesó que tras la muerte en un accidente de coche, hace ya cuatro años, de Parra y de Agustín Asensio, «estuve dos o tres años que, cuando venía por Toro, me faltaba algo, era como un Toro incacabado». Por otra parte, reconoció que el evento había resultado «muy agradable», con la unión de cultura y vino.
Tanto los amigos de Parra como sus familiares se mostraron muy emocionados durante la celebración del acto, y así, su hijo Javier afirmó que «es muy bonito que a tu padre aún se le recuerde después de tanto tiempo y ver que sigue muy presente en Toro». Reconoció que se siente «muy orgulloso» de su padre, a quien define como «una persona que pensaba más en los demás que en él mismo, vivía por y para los demás», aparte de que «era una persona entregada a este pueblo», de forma que muchos de los actos que «ya están arraigados y que son tradicionales surgieron de la idea de mi padre». En cuanto a sus amigos, el poeta zamorano Jesús Hilario Tundidor comentó que «Parra era una persona prodigiosa que se merece todos los homenajes del mundo», y consideró que el encuentro había servido para fomentar la amistad y el buen vino.
Por su parte, la cantante toresana María Salgado incidió en que «era un lujo cuando llegábamos a Toro y nos recibía Parra, porque era un hombre especial», y recordó una de las tardes entre amigos, paseando por Toro y tomando unos vinos, cuando Parra les decía «los flamencos no comemos».
Otro de sus amigos, el pintor Jesús Pinilla, matizó que «el homenaje me ha parecido emocionante porque Juan Manuel Calvo ha tenido la generosidad de ceder su protagonismo en favor de la amistad y de una persona que se ha ido», y afirmó que «estoy muy emocionado, recordando muchas cosas». Sin embargo, su amigo Pepe Martín, aunque se reconoció emocionado, opinó también que el acto le había parecido «vacío» porque «la única que ha estado simpática ha sido María Salgado, que ha hecho un comentario personal».
Finalmente, el propietario de Liberalia y organizador de la velada cultural, Juan Antonio Fernández, explicó que este I Encuentro de Poesía pertenecía a un ciclo sobre la unión de la cultura con Liberalia, «y hemos aprovechado el acto para hacer un homenaje a Parra».