M. BARRIO
La Asociación Amigos de los Molinos de Zamora anunció ayer que denunciará, si es necesario, ante la Fiscalía a la Confederación Hidrográfica del Duero para intentar que cese en su política de eliminar los azudes o «barreras transversales», como así las denomina, pertenecientes a las aceñas del río. Actuaciones que se han iniciado, tal y como dijeron, en las aceñas del Vado o Bao de Toro, donde ha sido rebajado considerablemente el azud o antigua presa que elevaba y derivaba después el caudal del río hacia los edificios donde se molía.
El presidente, Fernando Fernández Vasallo, y el secretario, Manuel Echanove, calificaron los hechos de «graves» y señalaron que llevarán a cabo «las denuncias que consideren necesarias ante Patrimonio» por entender que con estas intervenciones la CHD está «atentando contra el patrimonio civil» del municipio de Toro.
Fernández Vasallo recordó en la rueda de prensa que la asociación comenzó a movilizarse a raíz de que Dionisio Oliveros, propietario de una de las aceñas , que ha sido restaurada, les comunicara las intenciones de la Confederación de eliminar el azud. Por su parte, el arquitecto Pedro Lucas del Teso, miembro del colectivo, comentó ayer que el Servicio Territorial de Cultura se había encontrado con «hechos consumados», pese a que las aceñas están declarada Lugar de Interés Cultural.
La CHD sí solicitó, sin embargo, el perceptivo informe del Servicio de Medio Ambiente, el cual, a juicio de Lucas del Teso, ha actuado «con paños calientes», ya que «asume la actuación casi como inevitable», aunque reconoce que no va a ser «inocua » para la fauna y la flora de la zona, para acabar suponiendo que «en un futuro puede ser favorable». Para el arquitecto, la Confederación «se olvida de que el río es un hecho no solo natural, sino cultural», ya que ha sido lugar de vida social durante siglos.
Así mismo, anunció que de los informes facilitados por Cultura a la asociación, a raíz de la investigación de los hechos que ha llevado a cabo, se desprende que la CHD va a llevar a cabo una actuación similar en el «mal llamado azud» de la Dehesa de Busianos, ya que a juicio de Lucas se trata más bien de un antiguo puente. Además, considera que la Confederación actúa de forma «contradictoria», ya que por un lado suprimen azudes y por otro « otorgan concesiones» para construir minicentrales en el río con la consiguiente «elevación de las aguas».
Fernández Vasallo calificó, así mismo, de «disparatada» la justificación dada por el organismo estatal, quien afirma que al «suavizar» los azudes se evitan inundaciones y se facilita el paso de la pesca, ya que, como puntualizó, «las aceñas existen desde hace siglos».