M. B.
Aunque cuatro bodegas de la Denominación de Origen han recolectado ya pequeñas cantidades de uva, sobre todos de variedades blancas, y otra se espera que lo haga entre mañana y pasado, la vendimia en la zona no comenzará con fuerza hasta el inicio de la próxima semana, según han informado desde el Consejo Regulador.
Los técnicos del órgano vinícola están pendientes en estos días de los resultados de los aforos para ir conociendo al milímetro el grado de madureza de la uva, y de la misma manera se mantienen vigilantes a la «degradación» que ha experimentado el ácido málico en la uva, un parámetro importante para el resultado del futuro vino. Por otro lado, desde el Consejo también se informó de que, a la espera del resultado que emita la Consejería de Agricultura por escrito, se va a permitir el incremento de los rendimientos de la variedad blanca verdejo hasta los 6.900 kilos por hectárea.
Así las cosas y en cuanto al inicio de las labores de recolección, la bodega Valdelacasa es la que ha recogido hasta ahora mayor cantidad de uvas. Comenzó a hacerlo el pasado viernes, aunque esta industria entrega el fruto en Bodegas Monte La Reina. También Mauro Dos recogió ayer una pequeña cantidad y Viñaguareña ha metido uva blanca para la elaboración de espumoso, lo que quiere decir que se trata de variedades no acogidas a la D.O. Toro. Por su parte, Vega Sauco, tiene previsto iniciar el jueves la recogida de uva blanca, aunque también ha metido en bodega algunos kilos de palomino y moscatel, variedades no acogidas.
El director técnico del Consejo Regulador, Santiago Castro, selañaba ayer que el estado sanitario de la uva es, en estos momentos, «excelente», favorecido también por la ligera bajada de temperaturas, sobre todo nocturnas -aunque se mantienen altas-. Esta circunstancia climatológica podría comenzar a aliviar la «degradación» que, según comentaba Castro, ha experimentado el ácido málico de la uva «como consecuencia de la respiración de las hojas», algo que «preocupa» a los técnicos ya que la escasa presencia de este parámetro llevaría a vinos con un menor grado de acidez y, como consecuencia, que tuviesen «una menor frescura en boca, es decir, son vinos que pueden resultar más pesados en boca al faltarles esa chispa de acidez», según las explicaciones de Castro.
Así mismo, se ha detectado un aumento en los pH, lo que puede facilitar «la pervivencia de bacterias y levaduras», con lo que «los problemas que puede haber de fermentaciones y contaminaciones pueden ser mayores», apostilla. De la misma forma, también se verían afectados los colores del vino, «ya que su estabilidad puede ser menor».
El director técnico del Consejo afirma, por otro lado, que se ha detectado que algo de «retraso» en la maduración de la variedad blanca malvasía con respecto a otros años, ya que en en la actualidad el grado se encuentra entre 11,5 y 12. De esta forma y, aunque puntualiza que «depende de las zonas», señala que «aún le queda tiempo» para alcanzar el punto óptimo para ser vendimiada.
En cuanto a la otra variedad blanca reconocida, el verdejo, el gerente del Consejo, Rubén Gil, confirmaba ayer que los rendimientos autorizados se elevan a 6.900 kilos por hectárea, de acuerdo a la modificación del Reglamento que ha sido solicitada en este sentido a la Consejería de Agricultura de la Junta. Gil aclara, no obstante, que se está a la espera de que la Administración emita formalmente su respuesta en este sentido. Sin embargo, señala que, «en vistas de conversaciones mantenidas con ellos y del informe que nos han mandado hacer, consideramos que la respuesta va a ser positiva y que conllevará a la modificación del reglamento que hemos pedido».
El gerente recuerda que en zonas vinícolas colindantes como Tierra del Vino y Rueda, denominación con la que Toro incluso comparte un municipio, Villafranca, los rendimientos de esta variedad autorizados son de 10.000 kilos por hectárea para los vinos tranquilos y 12.000 para los espumosos en Rueda, por lo que entiende que la petición «es muy razonable». El incremento de los rendimientos de la uva verdejo en la D.O. Toro ha quedado ya reflejado en las normas de vendimia aprobadas por el Consejo y así fue comunicado a los viticultores y a las cámaras agrarias. Hasta ahora la cantidad de producción permitida en Toro para este tipo de uva era de 4.000 kilos por hectárea, con la excepción de Morales de Toro y Pedrosa del Rey, donde se permitía llegar a los 6.000 kilos debido al carácter arcilloso de algunas zonas. La intención del Consejo es que todas las cantidades queden «unificadas» en el nuevo Reglamento.
Controles de polillas y maduración
El departamento técnico del Consejo Regulador continuará realizando controles para el seguimiento de la presencia de polillas y de enfermedades en la vid hasta que la vendimia se encuentre a pleno rendimiento. No obstante, se está prestando especial atención, como es lógico al seguimiento de maduración del fruto. Este se viene desarrollando en alrededor de 60 parcelas de la Denominación de Origen, situadas en diferentes municipios, en las cuales se recogen las muestras. Una vez en la sede del Consejo se distribuyen en bolsas con 200 uvas exactamente , las cuales son pesadas y enviadas a la Estación Enológica de Rueda, donde, tras los análisis pertinentes, obtienen los parámetros que permiten estimar el grado de maduración y con ello perfilar el momento justo de la vendimia. El seguimiento se realiza durante varios días en la zona. Los datos enviados desde Rueda son facilitados a las bodegas a través de la página web del Consejo Regulador y del correo electrónico, lo que permite a las industrias hacer sus previsiones con mayor exactitud. La información es facilitada por la Estación Enológica con dos días de intervalo desde que son remitidas las muestras, según ha señalado el director técnico del Consejo Regulado, Santiago Castro.Por otro lado, el órgano vinícola va a contar con la presencia de entre 22 y 25 veedores para poder realizar los controles de vendimia a pide de bodega. De momento, cinco expertos, que repiten experiencia en Toro, ya se encuentran prestando servicio y el grueso se espera que los haga en próximos días, una vez finalicen los exámenes de septiembre, ya que en su mayoría se trata de estudiantes de ingeniería Agrícola o Agrónoma que realizan prácticas en virtud del convenio suscrito entre el Consejo y las universidades de León, Zamora y Salamanca.