M. C.
El teatro Latorre de Toro acogió, durante las noches del viernes 14 y de ayer sábado 15 de agosto la interpretación de la zarzuela «Agua, azucarillos y aguardiente», que dio comienzo a las 22,00 horas. La obra fue puesta en escena por la Asociación Zamorana Amigos de la Ópera, bajo la dirección musical del joven toresano David Rivas, y con la colaboración de la Coral Sinfónica de Zamora y Toro, así como del pianista José Ramón Echezarreta, que acompañó la parte musical de la obra.
El programa constó de dos partes, con la zarzuela «Agua, azucarillos y aguardiente» en la primera. Esta obra es un libreto original de Miguel Ramos Carrión, con música de Federico Chueca, que se estrenó la noche de San Juan de 1897. El escenario se llenó de personajes propios del Madrid castizo de finales del siglo XIX, que reflejan la clase media empobrecida que vive en contacto con las clases populares de la capital. Este «pasillo veraniego», como denominaron los autores a esta zarzuela en un acto, transcurre cerca de la verbena de San Lorenzo, el día 9 de agosto, en el paseo de Recoletos.
La segunda parte, como fin de fiesta, recogió la interpretación de varias canciones pertenecientes a diferentes zarzuelas, bajo el título «¡Viva Madrid!, recorrido por la Zarzuela Madrileña». Así, el público asistente pudo disfrutar, entre otras, de piezas como el «Coro de costureras», de la zarzuela «El barberillo de Lavapiés», compuesta por Francisco Asenjo Barbieri; de «Madrid», de Agustín Lara; de «Los nardos», perteneciente a «Las Leandras», de Francisco Alonso, y de la «Mazurca de las sombrillas», de la zarzuela «Luisa Fernanda», obra de Federico Moreno Torroba.