MARTA RODRÍGUEZ
«Cuando alguien tiene conciencia de cómo se está comportando, puede corregir las conductas que no le favorecen. A veces el agresivo o el manipulador lo es porque lo ha aprendido así y no sabe controlar sus impulsos». Esta es una de las ideas clave del curso que, desde el lunes, se imparte en la Casa de Cultura de Toro, en el que se enseñan destrezas para que la persona aprenda a comportarse de una forma adecuada.
«El agresivo a veces se siente mal porque ha realizado conductas que no le agradan y en las relaciones interpersonales pierde mucho», por eso es importante conocer cómo es el comportamiento agresivo y manipulador para que, «si en un momento determinado nos ocurre, que sepamos darnos cuenta y corregirlo».
Así, al menos, lo explica María del Carmen García Pérez, profesora de psicología de la Universidad de Salamanca, que dirige el curso de verano «Educar desde la autoafirmación y la inteligencia emocional».
Este curso mezcla las exposiciones teóricas con actividades prácticas, ya sea en forma de juego o de «roll-play». «Hacemos muchos talleres prácticos, porque lo emocional, el mundo de los sentimientos, es algo que a todos nos viene muy bien», sostiene, aunque reconoce que «la inteligencia emocional es un misterio para muchas personas».
Para profundizar en el mundo de las emociones, trabajamos la asertividad, un estilo de comunicación positiva que ayuda a la persona a defender sus derechos y a respetar los derechos de los demás. «Hay otro tipo de comportamientos, el pasivo y el agresivo», dice. Ambos, pasivo y agresivo, son «comportamientos de la persona que a veces no sabe defender sus derechos o los defiende de manera inadecuada».
Durante la mañana de ayer trabajaron el comportamiento tímido y las técnicas para superar la timidez. Hicieron un ejercicio para valorar el comportamiento de cada uno según un juego y, finalmente, trabajaron la autoestima.
«A través de la autoestima podemos trabajar las emociones positivas», señala María del Carmen García Pérez. Dentro de los componentes de la inteligencia emocional, recuerda, están el bienestar emocional, el humor positivo y la salud.
Hoy, los 32 alumnos matriculados, profundizarán en las técnicas asertivas, sobre todo en lo relativo a la destreza de hablar y de escuchar.
«Dentro de la autoafirmación es muy importante la escucha activa», recuerda la psicóloga. Por esta razón, explica, es importante aprender a escuchar para hacer que la persona se sienta comprendida y sienta que también es importante para quien le está escuchando.
No es sólo un curso de autoayuda. «Uno se lo aplica primero a sí mismo y luego lo puede aplicar también a sus alumnos o a las personas con las que trabaja».
Todo lo que se aprende en el curso primero lo vive cada uno de los alumnos, lo que hace que estén «muy motivados». Tienen un perfil muy heterogéneo, ya que proceden de diferentes lugares de la península y hasta de Francia. Algunos son estudiantes de Magisterio, de Educación Social o de Psicología, mientras que otros son profesores que están impartiendo docencia. «Es un grupo plural pero tiene como denominador común el interés por la inteligencia emocional», sentencia la profesora.
Además, hacen turismo, ya que cree que «Toro es una ciudad muy bonita y el palacio de la Casa de Cultura también».