M. B.
El nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Toro y el nuevo Plan Especial de Protección del Casco Histórico (Pepchat) fueron aprobados ayer inicialmente en Pleno, aunque el PSOE votó en contra por la falta de tiempo -una semana- que han tenido para «estudiar los más de 2.000 folios y multitud de planos», según dijo su portavoz Lorenzo Rodríguez, y porque «no se ha permitido la participación ciudadana en algo extremadamente importante para el presente y futuro de Toro, ocultando el Avance como documento de consulta previa al no darle suficiente publicidad y someterlo a información pública» como «contempla la normativa». La Corporación guardó un minuto de silencio en repulsa por los dos atentados y en apoyo a «las fuerzas de seguridad y al Gobierno en su lucha contra el terrorismo», como pidió el alcalde Jesús Sedano.
El concejal de Obras y Urbanismo, Fernando Caballero, recordó que los propósitos fundamentales del plan son los de hacer de Toro «un núcleo de referencia en el sector agroalimentario, la apuesta por el desarrollo y la implantación de energías renovables, y la revalorización de su patrimonio artístico y cultural».A lo ya dicho públicamente al respecto en anteriores ocasiones, añadió ayer que el documento hace «una importante apuesta por la creación de suelo industrial» desde un doble objetivo, por una parte «impulsar la creación de suelo urbano, denominado extensivo, que supone un apoyo a las empresas creadas en los últimos años en Toro y cuya implantación requirió de autorizaciones excepcionales de uso en suelo rústico para poder tener las pertinentes licencias»; por otro lado, se crearán «nuevos sectores de suelo urbanizable para poder absorver en un futuro la posible necesidad de suelo industrial». El concejal dijo también que el 85% del suelo urbanizable que se creará es de uso industrial y el 15% restante se destinará a uso residencial con el fin de «continuar el crecimiento al este de Toro y en el barrio de Tagarabuena, permitiendo así la ampliación de su caso urbano». Así mismo apuntó que el suelo rústico ocupa cerca de 325 millones de metros cuadrados del término y que más de la mitad cuenta «con algún tipo de protección». De la misma forma señaló que el plan modificará la normativa en edificación con el propósito de «eliminar disposiciones que se habían demostrado inútiles, creando usos básico que pretenden compatibilizar el uso básico residencial con el resto al objeto de crear un conjunto armonioso».
El portavoz socialista , por su parte, lamentó que este grupo no hubiera sido «invitado a colaborar» en los más de dos años que ha durado la redacción del documento, a la vez que dijo que no había existido «transparencia» por parte del equipo de Gobierno y que habían «intuido muchas prisas». En este sentido pidió que el plazo de información pública se ampliase al máximo que permite la ley, tres meses.
En cuanto al Pepchat, Caballero subrayó que con el «se actualizan los entornos» de los monumentos declarados BIC y sus «grados de protección», se introducen nuevos usos y se recogen zonas de nuevos yacimientos arqueológicos. El alcalde cerró el debate haciendo un «llamamiento» a la oposición «para que aporten su trabajo», así como a los ciudadanos y asociaciones «para que aporten sus sugerencias, mejoras o alegaciones».