M. B.
La concejala socialista Angeles Medina, que abrió el turno de intervenciones, comenzó por dejar claro que sí están a favor de que se abone las facturas a los proveedores, aunque explicó que el pago de facturas correspondientes a ejercicios distintos al actual «vulnera el principio de anualidad presupuestaria», y señaló también que «no se respeta el orden de pago según la fecha de entrada , «tal y como dice el mismo Interventor en su informe». Según este documento, el técnico municipal también considera «una práctica ilegal» que ha sido objeto de varios reparos, dijo la edil, que el 40% del montante, es decir, unos 392.000 euros, de gastos ya han sido abonados sin haber pasado por el Pleno, «lo que conlleva una serie de responsabilidades que en ningún momento vamos a asumir», apostilló Medina. Los socialistas también afirmaron que han detectado «irregularidades» en las fechas de entrada y registro de las facturas, y Medina citó como ejemplo que «en algunas de ellas hay una diferencia de dos años entre la fecha de la factura y el registro de entrada en el Ayuntamiento». Se refirió a una factura de más de 13.000 euros correspondientes a un solo proveedor y a los ejercicios 93, 98 y 99, y recordó que, «aunque existe un acuerdo de Pleno para su pago», de mayo de 2001, los socialistas votaron en contra. Por último, hizo hincapié en que esas facturas «no tienen la aprobación de ningún miembro del equipo de Gobierno». Así las cosas, pidieron que el asunto quedase sobre la mesa y anunciaron que en caso de no ser así se verían obligados a «adoptar otras medidas».
Por su parte, el concejal de Economía, José Luis Prieto, explicó que se trata de pagos que, aunque «no existe un partida presupuestaria» para este fin, «hay que realizarlos porque hay que dar un servicios al ciudadano y con este reconocimiento damos legalidad a ese acto». Dijo también que los reparos de Interventor «simplemente vienen motivados por la realización de estos pagos sin tener partida presupuestaria». Según Prieto, además, las facturas «están firmadas por los concejales y el gasto está autorizado por ellos», por lo que rechazó que hubiera irregularidades. En cuanto a la factura de 13.000 euros, emitida por un taller mecánico de la localidad, señaló que los socialistas «deberían estar satisfechos de su pago, pues ninguno de los concejales que estamos aquí teníamos responsabilidades de Gobierno» cuando se generaron. El alcalde Jesús Sedano cerró este debate manifestando su «sorpresa» por la oposición de los socialistas a la medida «cuando las facturas las dejó pendiente el anterior equipo de Gobierno socialista».
El asunto de las facturas salió también a relucir en el apartado de ruegos y preguntas cuando el concejal del PSOE José Luis Martín dijo que, tras haberse informado, habían comprobado que las facturas generadas por el taller no corresponden a ningún «trabajo realizado», por lo que solicitó al equipo de Gobierno las matrículas de los vehículos municipales en los que se habían realizado reparaciones entre los años 92 y 99. El alcalde les conminó a que hablasen con el propietario del taller, como habían hecho ellos, para que sacasen «sus conclusiones».
La nota de humor en toda esta cuestión la puso el concejal de la oposición David mazariegos cuando preguntó si «se hacen botellones en el Ayuntamiento», puesto que una factura está destinada al pago de ron y whisky. El concejal de economía aclaró que se había adquirido para atender la petición de un artista «que no pide tortilla, como otros».
Al margen de esta cuestión, también se aprobó una operación a largo plazo para refinanciar la deuda municipal por valor de 4.700.000 euros. Los socialistas votaron en contra, pese a considerar que es una medida adecuada, porque esta cantidad incluye el 1.700.000 euros destinado a inversiones de este ejercicio. El edil José Luis Prieto dijo al respecto que «este es el momento de pedirlo y de arrimar el hombro y hacer inversiones». Así mismo fue rechazada la práctica totalidad de las 25 alegaciones presentadas por siete trabajadores municipales y el sindicato UGT a la Relación de Puestos de Trabajo con el voto en contra de la oposición. Su portavoz, Lorenzo Rodríguez, dijo que la RPT «provoca agravios comparativos», mientras que el concejal de Personal, Ignacio Toranzo, defendió que había sido «consensuada» con los sindicatos. Por cierto que en este punto llamó la atención que el alcalde acusase a una central sindical de haber «falsificado» la firma de un empleado y de haber presentado «sin su autorización» una de las alegaciones a la que aludieron los socialistas.
«Por qué no te callas»
Populares y socialistas volvieron ayer a protagonizar un enfrentamiento dialéctico en la sesión plenaria, suscitado a raíz de que el alcalde insistiera para que el concejal de la oposición Angel Vázquez dejase de «divagar» y se centrara en plantear su cuestión dentro del apartado de ruegos y preguntas. «Este no es el turno de debate, pero ustedes lo utilizan para debatir», le dijo el mandatario, a la vez que amenazaba con levantar la sesión. Vázquez solicitaba, por su parte, que le dejase precisamente formular su pregunta, alegando estar en el uso de la palabra. Finalmente la planteó, aunque aprovechó para decir a Sedano que «debería fijarse en los debates de la nación cómo dejan intervenir a la gente», a lo que el regidor contestó que «deberían ustedes ver cómo se respetan los tiempos y las intervenciones, cosa que ustedes... mire, ya se lo he dicho más veces, aunque sólo fuera por una educación mínima, pero no la conocen claro». Sus palabras provocaron la contestación airada de los socialistas. «Cómo se atreve, si usted no la demuestra nunca cortando nuestras intervenciones, tenga usted más respeto, que es el alcalde», le dijo la edil Angeles Medina. La trifulca finalizó con la intervención del concejal de Obras Fernando Caballero, quien le espetó a Medina el consabido «por qué no te callas».