Los cargadores del paso de la Virgen de la Soledad, perteneciente a la cofradía de Jesús y Animas de la Campanilla, han celebrado su tradicional cena de hermandad «para poder establecer una amistad, ya que hay personas que viven fuera de Toro y solo vienen en Semana Santa», como ha señalado Carlos Fernández, quien es cargador desde los 13 años. Todos ellos son miembros de túnica negra de la cofradía, en la que cual los pasos son distribuidos entre quienes optan por este color y quienes lo hacen por el morado. Según Fernández, el número de personas que se ofrecen para ser cargadores de la Soledad se ha incrementado en los últimos años.