M. B.
La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, participó ayer en Toro en un acto electoral que llenó el teatro Latorre de afiliados y simpatizantes socialistas. Antes mantuvo un encuentro con los periodistas, en el que estuvo acompañada por los candidatos al Congreso Jesús Cuadrado y Lorenzo Rodríguez Linares.
Rumí hizo primero un repaso por los «logros» socialistas en materia económica y social para decir después que «un país que crece así en cuatro años -se han creado 3 millones de empleos- es lógico que sea un destino de los movimientos migratorios». En este sentido defendió la política de inmigración del PSOE que, según matizó, se ha desarrollado junto a sindicatos, organizaciones y partidos políticos «a excepción del PP, que se ha excluido y no ha presentado ni una sola propuesta». Así, acusó a los populares de utilizar este tema «como arma arrojadiza en contiende electoral». Por contra, señaló que el Gobierno «ha luchado» contra la inmigración clandestina «mejor que ningún otro» y en este sentido dijo que se habían hecho 370.000 repatriaciones, «un 40% más que en la pasada legislatura». También, según dijo, se han reforzado los controles fronterizos aumentando en un 25% los efectivos. Pero, sobre todo, quiso dejar claro que este tipo de inmigración existe «en todos los países del mundo desarrollado, aunque el PP se empeñe en que solo pasa aquí». Así mismo acusó a los populares de falta de «discurso» y de hacer manifestaciones «que se descalifican por sí mismas» cuando dicen, como ocurrió ayer, que la llegada de un cayuco con inmigrantes muertos «evidencia el fracaso político del PSOE». Rumí se mostró en este punto muy contundente para subrayar que «los únicos responsales de la inmigración clandestina son las mafias».
Aportó, además, la cifra de los 237.000 contratos en origen realizados en 2007 y aprovechó para decir que los contratos que propone el PP en este sentido son de «segregación, de dividir y enfrentarnos». Recordó también que desde 2007 existe un Plan de Ciudadanía e Integración y que delitos como la ablación del clítoris o la poligamia ya están tipificados en el Código Penal. En este punto calificó de «muy peligroso» el discurso de los populares en esta materia «porque separa a los ciudadanos en buenos y malos» y señaló que Rajoy, «al querer imitar a Nicolás Sarkozy, ha acabado imitando a Le Pen». Comparo, por otro lado, los 6 millones de euros transferidos por el Gobierno a Castilla y León en materia de inmigración con los 119.000 del PP en 2004», así como los 757 zamoranos emigrantes que han recibido una pensión asistencial en esta legislatura frente a los 474 de 2004.