EUROPA PRESS
El juez tomó esta decisión sin consultar al propio Mann pero teniendo en cuenta los requerimientos de su abogado y de la esposa de éste, Armanda, quienes habían solicitado esta prohibición con el argumento de que la entrevista había sido concedida a la fuerza para que dijera en ella lo que a las autoridades ecuatoguineanas les interesaba que dijera, según informó el diario británico 'Daily Mail'.
En la entrevista, Simon Mann supuestamente acusaba a Mark Thatcher y al empresario petrolero libanés Ely Callil de estar detrás del intento de golpe de Estado. El abogado de Mann, Anthony Kerman --amigo personal de Ely Callil--, declaró al 'Daily Mail' que la entrevista había sido concedida a la fuerza y seguramente había sido pactada con las autoridades de Malabo.
"Creo que los intereses del señor Mann hubieran quedado irremediablemente dañados si se hubiera emitido la entrevista", afirmó el abogado. "No he visto la entrevista, pero creo que hay muchos elementos que dan a entender que la hizo contra sus propios intereses y que incluía muchas acusaciones", prosiguió Kerman, quien reconoció que no ha podido hablar con su cliente desde que éste llegó a Malabo. "Se encuentra en poder del régimen de Guinea Ecuatorial", explicó.
Mann --un antiguo miembro de las fuerzas especiales acusado de financiar empresas de seguridad implicadas en actividades mercenarias en África a lo largo de los años noventa-- fue detenido en marzo de 2004 en Harare después de aterrizar en un avión con decenas de supuestos mercenarios y equipamiento militar a bordo.
Los detenidos fueron acusados de implicación en el golpe de Estado contra Obiang, aunque Mann ha insistido en todo momento que únicamente se disponía a ofrecer seguridad a una industria del diamente en la República Democrática del Congo.
Mann, de 55 años, obtuvo la libertad en mayo de 2007 tras cumplir la pena a que había sido condenado en Zimbabue por supuesto tráfico ilegal de armas a Guinea Ecuatorial, pero fue detenido poco después por las autoridades de inmigración a la espera de su posible deportación a Malabo.
El pasado 30 de enero fue entregado a Guinea Ecuatorial, pese a las advertencias de sus abogados de que corría el riesgo de ser torturado en este país. El Gobierno de Obiang Nguema le acusa de ser el "cerebro" de la intentona y ha asegurado a Zimbabue que recibirá un juicio justo. Actualmente se encuentra encarcelado en el penal malabeño de Black Beach. Su esposa Armanda ha denunciado que Mann fue "secuestrado" y ha expresado su temor de que sea sometido a torturas.
El nombre de Simon Mann figuraba en las investigaciones que se abrieron después de que las autoridades sudafricanas detuvieran en su domicilio de Ciudad del Cabo a Mark Thatcher --hijo de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher-- por supuesta implicación en el golpe de Estado. Thatcher negó los hechos y llegó a un acuerdo con las autoridades de Pretoria para reducir su pena a cambio de su cooperación.