AGENCIAS.
La Coruña.- La Fiscalía de menores en Galicia ha ordenado a la Guardia Civil la apertura de una investigación sobre la posible venta de las imágenes en las que se observaba la paliza propinada a un menor, según fuentes de la investigación.
El vídeo dio la vuelta a España al ser difundido en los principales canales de televisión después de haber adquirido las imágenes a un precio entre los 40 y los 100 euros, según las primeras averiguaciones de la Guardia Civil. Las imágenes de la brutal paliza fueron grabadas por un menor que luego las pasó a otros compañeros, quienes vieron una buena oportunidad de hacer negocio ante la demanda que se registró con la llegada de numerosos reporteros al pequeño municipio coruñés de Boiro, donde no se habla de otra cosa.
Los agentes ya interrogaron al conductor de un "mini" que se encontraba estacionado en la zona, un joven de 20 años, vecino de la villa, que no auxilió al menor por temor a resultar agredido.