E. OCAMPO , VIGO
Después de más de 15 horas de vuelo y de una operación quirúrgica tras haber sobrevivido a un accidente que costó la vida a cuatro compañeras, la cooperante de 22 años ha pisado casa.
De las montañas de la región de Cuzco, aterrizó ayer en Vigo. Participaba en un proyecto educativo cuando la furgoneta en la que viajaba junto a otros nueve cooperantes se despeñó por un barranco de 300 metros. «Yo soy una privilegiada. Hay muchas personas peor», asegura Marta Díez en una entrevista con el Faro de Vigo, del mismo grupo editorial de LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA. Marta Díez confiesa también que la ONG para la fue a trabajar a Perú no está inscrita. «Está abierta una investigación de lo sucedido. Pero tuvimos toda la ayuda del cónsul de España. No se pudieron portar mejor con nosotros», aclara. E insiste en que «ni la ONG estaba inscrita, ni el vehículo tenía seguro... Ni nada».
Cuando se le pregunta por cómo se portaron las autoridades del país, la cooperante española se limita a responder «están investigando». Durante la entrevista, Marta Díez confirma lo que su madre previamente había declarado tras el accidente: «Sí, la Policía nos tomó declaración a todos... Bueno, a los que pueden declarar». Confiesa además que nunca sospechó que la ONG fuera ilegal. «No, por supuesto», recalca la joven viguesa. También aclara que, de momento, los familiares de las víctimas no han interpuesto ninguna querella. «Mis compañeros siguen allí y si hay que tomar alguna medida, se hará cuando ellos estén en España», manifiesta. Y reconoce que se puso en contacto con la citada ONG después de conocer a una mujer por internet que había estado en Perú y contaba la experiencia con esta organización.