TOLEDO, EFE
Dos menores han sido detenidas como encubridoras del asesinato de Cristina Martín de la Sierra, la menor (13 años) encontrada muerta en una antigua cantera de yeso de Seseña (Toledo) el pasado 3 de abril. Una de ellas ya está internada en un centro de menores, según han informado fuentes judiciales.
Por el crimen de Cristina Martín han sido imputadas tres menores: la presunta autora de los hechos, una compañera de instituto de la víctima (de catorce años) y que está recluida en un centro de menores desde cuatro días después de aparecer el cadáver, y otras dos menores como encubridoras, aunque no había trascendido hasta ayer si estaban en libertad o internadas.
Las fuentes judiciales consultadas indicaron que la adolescente encubridora ingresó en un centro de menores con posterioridad a la presunta autora material, una vez que ya estaba decretado el secreto del sumario.
La ley del Menor establece para el delito de encubrimiento el internamiento, en régimen cerrado, de hasta dos años, mientras que por el de asesinato contempla cinco de internamiento y tres más en libertad vigilada para los menores de entre 14 y 16 años, penas máximas que solicitará la familia de Cristina.
El padre de Cristina, Francisco Martín de la Sierra, lamentó el miércoles que estas menores, ambas «imputables», es decir, de al menos 14 años, no hubieran confesado en su momento lo que sabían, pues de haberlo hecho podrían haber salvado la vida de su hija.
Según el sumario, de 600 páginas, desvelado por la familia, Cristina Martín murió a consecuencia de un shock hipovolémico, debido al corte profundo que presentaba en la muñeca izquierda, y a diversas lesiones graves en la cabeza. Cristina Martín de la Sierra recibió varios golpes en la cabeza hasta quedar inconsciente, aunque el desenlace de su muerte se debió a los cortes en la muñeca izquierda, que la acabó desangrando en una agonía que pudo haber durado entre dos y tres días, según la autopsia.