CASTELLÓN, AGENCIAS
Un hombre de 53 años que trabaja como enfermero en el Hospital General de Castellón ha sido detenido como supuesto autor de un delito de homicidio por omisión tras haber dejado morir de hambre a su madre, una anciana de 88 años con la que convivía en una vivienda situada en la calle de La Unión de la capital levantina. El hombre estaba de baja desde hacía siete meses para curar una fuerte ludopatía, que le había llevado a una desastrosa situación económica y familiar. Tras separarse, se fue a vivir con su madre, pero la situación fue de mal en peor. En la actualidad, tenían la luz cortada y en la casa se acumulaba una gran cantidad de basura. Además, no podía hacer frente a los numerosos préstamos que había pedido a entidades y amigos.
La víctima falleció el pasado 4 de enero, aunque su cadáver fue hallado dos días más tarde, cuando el detenido, después de tratar de suicidarse con la ingesta masiva de pastillas, alertó al Cuerpo Nacional de Policía. Tras recibir la llamada, los agentes se desplazaron a la vivienda y encontraron un panorama aterrador. La basura se acumulaba por toda la casa y en una de las cama de la vivienda encontraron el cadáver de la anciana, que presentaba una delgadez extrema, producto de la falta de alimentos. El hijo de la víctima, según declaró ante la Policía, únicamente le daba de comer caldos y agua.
El detenido, cuya identidad se corresponde con las iniciales G.B., fue trasladado en una ambulancia hasta el Hospital General de Castellón, donde fue atendido de la sobredosis de pastillas con la que había intentado suicidarse.
El imputado pasó anteayer miércoles a disposición del juzgado de guardia de Castellón y quedó en libertad provisional sin fianza tras prestar declaración, después de que el fiscal no solicitase ninguna medida cautelar.
Sin embargo, el Juzgado de Instrucción número 5 de Castellón ha abierto una causa contra él por un supuesto delito de homicidio por omisión.