M. P./M. J. I.MADEIRA/AGENCIAS
El jardín atlántico no se recupera de la tragedia. El temporal de lluvias y oleaje que azotó el archipiélago de Madeira (Portugal) el pasado fin de semana —la peor catástrofe natural en la región en cien años— se ha saldado hasta el momento con 58 muertos (42 oficialmente reconocidos). Los últimos 17 localizados ayer por la tarde por Protección Civil en el parking del centro comercial Anadia, según señaló el cónsul honorario de España en el archipiálego, Miguel Ferreira de Sousa Soares. A las víctimas mortales se unen un centenar de heridos, 18 hospitalizados y 250 evacuados de sus domicilios.
La tempestad siguió ayer azotando las islas en forma de lluvias, lo que obligó a las autoridades a evacuar a decenas de personas por riesgo de nuevas riadas y derrumbes. El gobierno portugués ha decretado tres días de duelo por la tragedia y solicitará a la Unión Europea ayuda económica para las víctimas, que se concentran en la isla de Madeira, con 260.000 habitantes, que da nombre al Archipiélago formado por un total de cinco. Madeira está situada a 860 kilómetros al suroeste de Lisboa y a menos de 400 kilómetros de las islas Canarias.
El cónsul honorario de España en Madeira, Miguel Ferreira de Sousa Soares, confirmó ayer que ninguno de los españoles que conforman la colonia en el Archipiélago ha sufrido daños. «Tampoco hemos recibido ninguna petición de ciudadanos españoles para localizar a personas desaparecidas», añadió.
Ferreira, residente en el barrio de Sao Marthino, al este de Funchal, la capital de Madeira, agradeció la solidaridad que está llegando desde España y especialmente el interés mostrado por el rey Don Juan Carlos «algo que los portugueses apreciamos mucho», indicó. Aseguró que la situación es «tremenda» y que la población asiste perpleja a un espectáculo que calificó de «indescriptible». Las evacuaciones por el riesgo de derrumbes fueron ayer una constante en el archipiélago, así como las labores de los equipos de emergencias, que siguen buscando entre el lodo y los escombros personas desaparecidas.