PUERTO PRÍNCIPE (HAITÍ), AGENCIAS
Cuando toda esperanza parecía perdida, los milagros no dejan de sorprender en Haití. Después de pasar once días bajo los escombros de un edificio de tres pisos, un joven de 24 años, Exantus Wismond, fue rescatado en la noche del pasado sábado con vida por un equipo de socorristas franceses y griegos. Con él, son 133 personas las personas que han sido rescatadas vivas durante los últimos días, después del fatal terremoto que asoló el país más pobre de América.
El rescate del joven, localizado por un grupo de saqueadores que merodeaban por la calle en busca de mercancías que robar, duró aproximadamente siete horas, durante las cuales el equipo de socorristas tuvo que taladrar los bloques de hormigón y luego apuntalar el espacio donde se encontraba el joven para que no cayeran sobre él parte de una ingente cantidad de escombros del edificio. Exantus resucitó.
El Gobierno haitiano puso fin el sábado a la búsqueda de supervivientes del terremoto que asoló Puerto Príncipe, según anunció la ONU en un comunicado. A partir de ahora, la ayuda humanitaria se centrará en socorrer a las miles de personas que han perdido sus casas y que no tienen alimentos o atención médica, especialmente en la capital y las ciudades cercanas.
El ministro haitiano de Sanidad, Alex Larsen, dijo ayer que hasta ahora han confirmado «cerca de 120.000 muertos» por el terremoto del pasado 12 de enero.
«Sin embargo, hay que esperar una cifra final de al menos 150.000 muertos», añadió. A los fallecidos hay que sumar un total de 6.000 heridos que en su mayoría ya han sido operados, agregó el ministro durante una visita al Hospital de la Paz junto a la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Roses.
Larsen pidió a Roses que la OPS continúe ayudándolos «como siempre ha hecho durante las epidemias, las catástrofes y las inundaciones». El ministro explicó que las principales necesidades actuales en su país son: agua, alimentación, material ortopédico, anestesias y analgésicos, aunque consideró que la primera gran fase de emergencia ya ha pasado. «Ahora lo que necesitamos es hospitales de campaña para ocuparnos de los postoperatorios y poder liberar así los hospitales, que tienen que retomar su actividad habitual», señaló, aludiendo a uno de los principales problemas: la falta de vivienda de muchos de los operados, que hace prolongar su estancia hospitalaria.
Por otro lado, Canadá acoge hoy una reunión para coordinar la ayuda internacional a Haití a la que asistirán una veintena de países y organizaciones. En el encuentro de Montreal estarán presentes, entre otros, los responsables de Exteriores de EE UU, Hillary Clinton; de Francia, Bernard Kouchner; y de Brasil, Celso Amorim. La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, asistirá en calidad de representante de la Unión Europea. La representación haitiana estará encabezada por su primer ministro, Jean-Max Bellerive.
El país lucha ahora por completar el desescombro de todos los edificios en ruinas, entre los que aún se siguen pudriendo los cadáveres. Los pequeños sin familia siguen hacinándose en los orfanatos de la capital a la espera de alimentos y familias que los adopten.