BARCELONA, EFE
Los Mossos d´Esquadra han detenido a 23 personas que presuntamente formaban parte de un grupo organizado que se dedicaba a robar la carga de los camiones estacionados en las áreas de servicio de cuatro comunidades autónomas, entre ellas Castilla y León, y han recuperado decenas de miles de objetos sustraídos. La operación, que ha recibido el nombre de «Gormiti», ha permitido detener a 23 personas integrantes de esta banda, que asaltaba los camiones en Cataluña, Aragón, Castilla y León y Navarra, y recuperar parte de la mercancía sustraída.
La investigación empezó el pasado mes de septiembre a raíz de un control de policía en la autopista AP-2 en Soses (Lleida), cuando se interceptó un vehículo sospechoso. Esto permitió localizar al resto de integrantes del grupo y descubrir que operaban de manera destacada en todo el eje viario catalán, sobretodo en la AP-7 desde Girona a Tarragona, y en la AP-2 a su paso por la provincia de Lleida. El operativo, que han desarrollado los agentes de los Mossos d´Esquadra de las Áreas Territoriales de Investigación de las Regiones Policiales Metropolitana Norte y de Poniente, ha permitido desarticular el grupo, que contaba con una férrea infraestructura.
«Los delincuentes contaban con furgonetas y con un turismo que viajaba a una distancia suficiente del resto de los vehículos para detectar controles policiales y también para localizar camiones», explicó Xavier Sànchez, inspector del Área de Investigación de la Región Metropolitana Norte de los Mossos d´Esquadra.
Una vez localizados los camiones, llegaban las furgonetas, rajaban la lona de tela que protegía la carga o abrían la caja forzándola y examinaban el interior. Si el contenido era de su agrado procedían a sustraer los objetos y cargarlos en las furgonetas.