BARCELONA, EFE
La Fiscal pide dos años de cárcel para el presidente de la Asociación de Propietarios de Cataluña, Luis Miguel Pahissa, a quien acusa de hacer «la vida imposible» a dos inquilinas de casi 80 años, en uno de los pocos casos de supuesto acoso inmobiliario que ha llegado a juzgarse por vía penal.
En el juzgado de lo penal número 9 de Barcelona se celebró ayer el juicio contra Pahissa, que en su declaración ante la juez ha negado haber acosado a las ancianas, que residen desde hace más de treinta años, como arrendatarias de renta antigua, en la planta tercera del número 18 de la calle Compte d´Urgell de Barcelona.
Pahissa, para quien la acusación particular reclama tres años de cárcel, ha asegurado que todas sus decisiones las adoptó con arreglo a la ley. Por el contrario, las denunciantes, María Dolores P.M., y Leonie C.T., de 78 y 80 años, respectivamente, han detallado el calvario sufrido a raíz de la muerte de sus esposos, ya que han tenido muchos problemas para subarrendar el contrato de alquiler y además el administrador las ha evitado siempre y, cuando han podido hablar con él, las ha menospreciado.