LONDRES, EFE
Un empresario que se hizo pasar por un agente secreto ha estafado 300.000 libras (unos 333.000 euros) a los padres de la Madeleine McCann, desaparecida hace dos años en el Algarve. «The Sunday Times» revela que ese fue el dinero que se quedó Kevin Halligen, un supuesto consultor británico de seguridad, del medio millón de libras que recibió para que investigara la desaparición de la niña.
El dinero no fue empleado para buscar a la niña, sino en viajes de lujo por todo el mundo. «Les prometió la Luna, pero todo resultó en nada», dijo un amigo de la familia. El empresario siempre intentó dar «una imagen de intriga y misterio, actuando como si fuera James Bond».
Oakley International, la empresa de Halligen, contrató los servicios de otros expertos, como el ex jefe de operaciones secretas de Scotland Yard, Henri Exton, que ha reclamado sin éxito 100.000 libras. Hace dos años, Halligen organizó una boda falsa con una abogada, a la que aseguró que no podía poner su nombre real en los documentos de matrimonio por su condición de agente secreto. Halligen, que ya estaba casado, contrató a un actor para hacer de sacerdote en la boda.