MADRID, AGENCIAS
«El Rafita», uno de los autores de la muerte de Sandra Palo, está perfectamente «controlado» y cumple la medida de libertad vigilada impuesta por el juez, según la Comunidad de Madrid. Los servicios sociales madrileños desmienten así a la madre de la joven asesinada, quien aseguró que el homicida, menor cuando cometió los hechos, estaba en paradero desconocido. La madre de la joven asesinada, María del Mar Bermúdez, ha pedido protección policial. «Tengo miedo por mí y por toda mi familia», explicó. «Lo tengo a escasos kilómetros de mi casa y la Policía no hace nada», señaló Bermúdez ante la posibilidad de que el delincuente se encuentre en la Cañada Real o en Las Barranquillas. Sandra Palo fue asesinada en 2003 por cuatro jóvenes, tres de ellos menores de edad, que fueron condenados a penas de internamiento, pero ya están libertad desde hace varios años.
«La Policía no hace nada a sabiendas de que este individuo no está reinsertado y puede volver a cometer cualquier atrocidad», explicó la mujer. «Voy a pedir protección porque ese niño está loco y si no lo hace él, manda que lo haga cualquiera de sus hermanos», añadió la madre de la víctima. Según dijo, no le cabe en la cabeza que «nadie» pueda con el joven, «que se escape y no vuelva, que sepan dónde está y no puedan cogerle». «La Justicia sigue sin funcionar», criticó la mujer.
«El Rafita», que se encuentra en libertad vigilada por el caso Sandra Palo, está acusado de robar un ordenador en Málaga, lo que, a juicio de Bermúdez, pone de manifiesto que el implicado en la muerte de su hija, «ni estaba reinsertado ni capacitado para salir a la calle cuando se tomó la decisión de que saliera del centro (de menores) en 2007».
El miércoles se celebró una vista por el quebrantamiento de la libertad vigilada. En ella, se dieron a conocer informes de los técnicos del centro andaluz donde estuvo interno. En esos informes «se llegaba a decir que no pueden con él». «Se escapa continuamente, se va y vuelve cuando quiere y, precisamente, desde el 24 de agosto, nadie sabe dónde está. Probablemente, en la Cañada Real, con su abuelo», añadió. Bermúdez también dijo que el abogado de «El Rafita» «ha hablado con él por teléfono» y explicó que «no se presentaba a la vista porque tendría que ir escoltado por la Policía». La mujer añade que ha pedido medidas contra el joven, que ahora es mayor de edad. «El fiscal dijo que siguiera donde estuviera hasta que terminara su libertad vigilada, prevista para junio del año que viene, mientras que mi abogado ha pedido prisión cerrada», aseguró.