El fiscal del juicio seguido contra J.L.P.G., el maquinista y único acusado por el accidente de tren que causó siete muertos y más de 100 heridos en mayo de 2006 en Villada (Palencia), mantuvo ayer en sus conclusiones finales que hubo «un error humano y no fallos técnicos ni tecnológicos» en los sistemas de seguridad y señalización. Esta conclusión choca con la efectuad por el letrado de la defensa, quien aludió al término «in dubio pro reo», por el que debe absolverse a su patrocinado al existir «una mínima duda razonable» y falta de pruebas como para ser condenado.