Las fuertes lluvias del pasado de semana en El Salvador han causado al menos 91 muertos, 60 desaparecidos, 7.000 evacuados y cuantiosos daños, dijo ayer el Gobierno, que decretó la «alerta naranja» en cinco departamentos. «Hemos tenido desgraciadamente 91 fallecidos», declaró el ministro de Gobernación, Humberto Centeno, al dar un informe oficial sobre la tragedia, atribuida a un sistema de baja presión en el Pacífico intensificado por el paso del huracán «Ida». En la imagen, varias personas intentan rescatar sus pertenencias de entre los escombros.