Los responsables del hospital salmantino Virgen de la Vega se vieron obligados a cerrar entre las 16.15 y las 19 horas de hoy el servicio de urgencias del centro debido al desprendimiento de cascotes de la fachada del edificio.
Hasta el lugar de los hechos, se desplazaron dos dotaciones de bomberos provistas de un vehículo con un brazo mecánico articulado especial para trabajar en grandes alturas. Durante más de dos horas aseguraron el techo del edificio, situado a unos 35 metros, para mitigar el peligro de la caída de cascotes a la calle.
Según informaron fuentes del Cuerpo Municipal de Bomberos, las causas del desprendimiento podrían tener que ver con la humedad que, con el tiempo, ha ido deteriorando la estructura.
Como consecuencia del incidente, las urgencias que se han ido produciendo durante el tiempo en el que el Virgen Vega ha permanecido cerrado han sido derivadas al Hospital Clínico, cuyo servicio ha estado colapsado durante la mayor parte de la tarde.