Profesores y alumnos del colegio municipal de María Cerqueira Silva, situado al norte de la ciudad, tuvieron que refugiarse para evitar el fuego cruzado, según informaron funcionarios del centro. «Cuando me enteré vine corriendo para a buscar a mi hijo», declaró a la prensa la madre de un alumno de la escuela, cuyas clases fueron suspendidas por la tarde, debido a la operación policial. El helicóptero abatido por los narcotraficantes el pasado fin de semana era un aparato policial que concentró a cerca de 4.000 agentes en puntos estratégicos del norte de Río, para garantizar la seguridad de la población.