BARCELONA, AGENCIAS
«Vi que Félix bajaba por la calle. Saqué la pistola y la oculté bajo un periódico que llevaba en la otra mano. Me coloqué detrás de él y, al girar la esquina donde hay una sucursal del Barclays, le disparé un tiro en la cabeza. Salí corriendo, giré por la avenida Diagonal y llegué a la esquina en la que me estaban esperando con un Citroën C4. Unas horas después cobré 9.000 euros en metálico». Jorge Andrés Madrid, un colombiano de 23 años, confesó así, con aplomo y frialdad, cómo mató a Félix Martínez Touriño, director del Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB). Touriño fue asesinado de un balazo en la nuca el pasado 9 de febrero en la confluencia de la calle de Santaló con Travessera de Gràcia, en el corazón de Barcelona.
Martínez Touriño, a sus 36 años de edad, era un empresario exitoso. Fue asesinado por encargo de uno de sus empleados, temeroso de perder su puesto de trabajo.