El juicio contra Andrés Mayo Fernández, conocido como el «violador del chándal», por cinco delitos de violación en grado de tentativa y otros tres consumados cometidos en La Coruña entre diciembre de 2006 y agosto de 2007, prosiguió ayer en la Audiencia Provincial con la declaración de nuevos testigos. Entre ellos, se encontraban varias víctimas que sostuvieron que no tenían «dudas» sobre la identificación del procesado como presunto autor de los hechos. Todas ellas hicieron un relato similar del momento de la agresión al asegurar que, tras salir del trabajo y llegar al portal de su casa, oyeron unos pasos y sintieron como una persona les agarraba por detrás, intentando evitar que gritaran tapándoles la boca y haciéndoles tocamientos.